Nueva ocupación: empleados y patrones atacan al BROU

| Acusan a la entidad estatal de no querer otorgar un préstamo que sostendría a la empresa

Unos 50 trabajadores ocuparon en la medianoche del lunes la planta de la imprenta Vanni, luego de que sus propietarios enviaron al seguro de paro a los 110 funcionarios, en una situación que amenaza en convertirse en un nuevo dolor de cabeza para las autoridades.

Tanto el sindicato como los propietarios sostienen que la responsabilidad del cierre de Vanni es de las autoridades del Banco República, que se negaron a otorgar un préstamo.

Se trata de una firma importante en el mercado gráfico: tiene una planta recientemente equipada en Paso de la Arena, cuenta con 20 años de trayectoria, y ha sufrido un crecimiento notorio en los últimos cinco años. El 80% de sus clientes son empresas exportadoras, relacionadas a la industria frigorífica.

El hecho se produce apenas unos días después de que se destrabó la ocupación en el Frigorífico Durazno, conflicto que duró varias semanas y en el cual debió intervenir la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra).

Los trabajadores tomaron la medida "en defensa de las fuentes de trabajo", mientras la empresa afirma que no quedó otro camino que el cierre de los talleres gráficos y el envío al seguro de paro ante la "falta de asistencia financiera del Banco República para compra de materiales".

Fuentes de Vanni indicaron que la empresa ha pagado los salarios hasta ahora, pero no puede afrontar la situación de aquí en adelante. La firma refinanció una deuda con el Banco República y está al día con las cuotas, pero no consiguió un nuevo préstamo.

Vanni entiende que la "responsabilidad" del cierre es del banco. "No nos han dado respuestas firmes de por qué no nos renuevan el crédito, no ha sido clara la política crediticia del Banco República", dijo a El País el vocero de la empresa, que pidió que no se mencione su nombre.

"Hemos hecho inversiones importantes, estamos al día con el banco, tenemos clientes, estamos produciendo, y los trabajadores están contentos con su salario. Pero si no tenemos un socio ni capital de giro para movernos y no nos dan una respuesta clara, tenemos que cerrar", agregó el vocero.

REHENES. Los trabajadores dan una versión similar a los propietarios de la firma y también culpan al Banco República.

"Somos rehenes de algún problema del Banco República con el empresario. Vanni espera el préstamo desde hace un año para comprar material y seguir trabajando, pero nunca vino", indicó el dirigente sindical Raúl Márquez. Agregó que una delegación gremial se reunió con el el director del Banco República, Fernando Calloia, quién contestó que no asistiría a la imprenta.

"Nos dijo que si queríamos formar una cooperativa nos asistían, pero que no iban a ayudar a la empresa. Nos extraña y nos preocupa, porque somos cien familias que comen de esta empresa", agregó Márquez.

Sostuvo que la empresa trabaja "a media máquina" desde hace tiempo por falta de materiales. "Todos los días vemos que se rechazan trabajos porque falta materia prima. Vivimos una angustia día a día desde hace un año y al final se nos cerró la fuente laboral. ¿Qué podemos hacer en defensa de nuestras fuentes de trabajo? En principio, ocupar, cortar la ruta, volantear e informar a la opinión pública de que Calloia no quiere asistir a la empresa, una de las más grandes de la industria gráfica", advirtió el dirigente.

LOGICO. las autoridades del Ministerio de Trabajo entienden que la medida tomada por los trabajadores es justa, frente al cierre de la planta.

"Es una empresa que ha sido ambiciosa en cuanto a la instalación de la tecnología. Los trabajadores, en una defensa totalmente lógica de sus derechos, han ocupado para encontrar una solución a sus fuentes de trabajo y a los créditos salariales que la empresa pueda estar adeudándoles", dijo a radio El Espectador el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar.

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