Los boliches de la Ciudad Vieja pedirán que se cree una mesa de diálogo con la Intendencia de Montevideo (IMM) para coordinar acciones comunes que adapten la movida nocturna con las exigencias planteadas para la recolección de residuos y otros controles inspectivos.
"Queremos generar un ámbito de conversación porque es imposible que los comerciantes respondan a todos los problemas que plantea la intendencia", dijo Roberto Requejo, dueño del Pony Pisador.
El lunes, los pubs, bares y restaurantes ubicados en la peatonal Sarandí y sus inmediaciones recibieron una notificación de la IMM para que contraten —en un plazo de 72 horas— un servicio extra para la recolección de residuos, de acuerdo a lo establecido en el digesto municipal.
Según la comuna, los boliches notificados tiran más de un metro cúbico de residuos por día, lo que obliga a la contratación de un servicio especial en la IMM.
Sin embargo, según los bolicheros consultados, no todos los locales depositan esa cantidad, ni siquiera los viernes o sábados, cuando el movimiento comercial es mayor.
"No vamos a plantarnos en contra de la intendencia por este tema. Tenemos que coordinar con ellos una solución, pero no que se nos exija pagar más o solucionar cosas que son estrictamente municipales", dijo Requejo.
El problema de la basura se suma a otras exigencias que estableció la comuna a través del servicio de Inspección General, que preocupan a los locales.
Para Manuel Domínguez, de The Shannon Irish Pub, después de que pasó la tragedia en el boliche Cromañon, en Buenos Aires, los controles de los locales se volvieron "exageradamente estrictos" y la comuna obliga a respetar cada uno de las normas del digesto, incluso las más antiguas e inaplicables en estos tiempos.
Para Cambadu, los controles que está haciendo la IMM en la Ciudad Vieja no son para preocuparse. "Son resoluciones que ya existían, que están en el digesto municipal", dijo Daniel Fernández, su presidente, según El Espectador.
DIGESTO. Sin embargo, el mismo Fernández sostuvo que es necesario una actualización del digesto. "Hoy por hoy vemos que toda la Ciudad Vieja, que ha crecido vertiginosamente, todo el comercio gastronómico se encuentra día a día con todas las prohibiciones, medidas y sanciones que tiene el digesto municipal y que son muy antiguos, eso sí, que tienen que reactualizarlos y modernizarlos", dijo Fernández.
Para los dueños de los locales nocturnos, entre las normas más preocupantes no figura el tema de la basura sino la capacidad. Requejo explicó que la reglamentación dice que sólo puede haber una persona por metro cuadrado dentro del boliche. En otros países, incluso en los más estrictos sobre seguridad, se permite que hasta tres personas estén en ese espacio.
"El problema está en que se utiliza una norma de espectáculos públicos de la década de 1940, que se aplica para los cines", dijo el el dueño del Pony Pisador.
Actualmente, aunque con un ritmo muy lento, los locales y la IMM están analizando un reacondicionamiento del digesto en sus normas referidas a espectáculos públicos, para volver a redactar artículos sobre capacidad, ruido, permisos y demás.
Unos 60 pubs
En apenas tres años, la movida de Ciudad Vieja se convirtió en el punto de mayor movimiento nocturno de la ciudad.
Actualmente hay cerca de 60 pubs, bares, restaurantes y discotecas en la zona, que recientemente fue delimitada por la IMM para que no se extendiera a las cuadras residenciales que hay en el barrio. Se estima que unas 20.000 personas caminan por el casco viejo los días viernes y sábado, la mayoría de ellas de entre 20 y 35 años, a decir de las fuentes consultadas.