Usted es más joven de lo que cree". Esta es la opinión de un señor joven, que aparece en su página web sonriendo y con un sombrero cowboy.
Sin embargo, este comentario dista mucho de ser un cliché y es fruto de una rigurosa investigación científica a cargo de este señor, Jonas Frisen, biólogo celular del Instituto Karolinska de Estocolmo.
La hipótesis pasó a ser verdad: no importa la edad de la persona, su cuerpo es muchos años más joven, y aunque la persona sea de edad avanzada, la mayor parte de las células de su organismo tienen entre 7 y 10 años.
Esta alentadora conclusión se basa en el hecho de que la mayoría de los tejidos de nuestro organismo sufre una renovación constante.
El biólogo Jonas Frisen inventó un ingenioso método para calcular la edad promedio de las células, y tras confirmarlo mediante numerosas pruebas, publicó junto a sus colegas los primeros resultados el 15 de julio en la revista "Cell".
Otra de las interesantes conclusiones a la que derivó Frisen es por qué la gente se comporta según su edad de nacimiento y no según la edad de sus células. Uno de los pocos tipos de células que duran desde el nacimiento hasta la muerte sin renovarse son, justamente, las células de la corteza cerebral.
METODO. Las técnicas existentes para medir la edad de las células dependen de una rotulación del ADN por medio de sustancias químicas. Frisen se preguntó si no existiría una marca natural de antemano, que permitiese medir la edad de la célula.
De esta manera, recordó que el carbono 14 es una sustancia absorbida por plantas, animales y personas de todo el mundo, y se incorpora al ADN celular cada vez que la célula se divide y su ADN se duplica. Las células absorben el carbono 14 en su ADN el día de su nacimiento, y mientras sus moléculas son reemplazadas constantemente, su ADN permanece igual.
Lo que muestra el carbono 14, por lo tanto, es la edad de la célula, pero la muestra debe ser tomada sobre los tejidos y no sobre la célula individual, ya que no tiene la cantidad de carbono 14 suficiente para calcular la edad.
RENOVACION. Aunque la mayoría de las personas suele pensar que su cuerpo es una estructura fija, la mayor parte de su organismo está en un estado de cambio permanente. Cada clase de tejido tiene su tiempo de renovación, en la medida que las células viejas son descartadas y nuevas son generadas en su lugar.
La edad de las células se une a otro componente de gran importancia para la investigación médica que es su capacidad de diferenciación y plasticidad. Los investigadores del Instituto Karolinska también demostraron que las células madres de un organismo son pluripotenciales, esto es, pueden servir para cultivar cualquier clase de tejidos en laboratorios. Así, cuando una persona necesite de un trasplante urgente su órgano completo puede ser "fabricado" con sus propias células.
Las células madre son aquellas que se encuentran en un estado indiferenciado y que son capaces de producir otras células más especializadas. El hecho de que sean pluripotenciales, tal como comprobaron los investigadores suecos, es fundamental para la creación de tejidos bioartificales generados a partir de células extraídas de su propio cuerpo. Sin embargo, hasta hace poco tiempo se creía que las células madres capaces de crear toda clase de recambios eran las de embriones.
Recientemente, un nuevo estudio del doctor Jonas Frisen refuerza la hipótesis de que las células madre también se pueden encontrar en los organismos adultos y poseen un alto nivel de plasticidad.
INMORTALIDAD. Si el cuerpo permanece perpetuamente joven y vigoroso, y tan capaz de renovar sus tejidos, ¿por qué esa regeneración no continúa enternamente?
Frisen se propone investigar si el ritmo de regeneración de los tejidos se hace más lento a medida que una persona envejece, lo que indicaría que las células son lo mismo que el talón fue para Aquiles: el único impedimento para lograr la inmortalidad.
Basada en La Nación
RENOVACION Y EDAD
Los huesos se regeneran constantemente: se cree que el esqueleto humano es reemplazado cada 10 años.
Las células del estómago duran nada más que cinco días.
La edad promedio de las células situadas en la mayor parte del aparato digestivo es de 15,9 años.
Las células de músculos de las costillas tomadas de personas cercanas a los 40 años tienen una edad promedio de 15,1 años.
Las únicas partes del cuerpo que parecen durar toda una vida son las neuronas del córtex cerebral, las células cristalinas del ojo y tal vez las células musculares del corazón.
La epidermis, o capa superficial de la piel, se recicla más o menos cada dos semanas.
Predomina la creencia de que el cerebro no genera nuevas neuronas después que se completó su estructura, salvo en el bulbo olfatorio y el hipocampo, que acumula la memoria de los rostros y lugares.