Uno de los abogados que protagonizó una de las demandas más famosas contra la industria del tabaco en Estados Unidos brindó ayer una conferencia en el Parlamento, en el marco de un taller internacional sobre control del tabaquismo. Se trata de Douglas Blanke, un fiscal que jugó un papel clave en un litigio histórico ganado por el gobierno de Minnesota, en 1998. En ese año, la industria debió liberar más de 30 millones de documentos, en los cuáles aparecían pruebas sobre los daños provocados por el tabaco.
Blanke y otro abogado Richard Daynard vinieron a participar de un seminario internacional, organizado por el Ministerio de Salud Pública, la Presidencia de la Cámara de Diputados y la Alianza para el Convenio Marco (Framework Convention Alliance). Allí explicaron a una audiencia integrada por abogados, legisladores y activistas las últimas experiencias exitosas en materia de litigios contra la industria.
En el evento, auspiciado también por el Colegio de Abogados del Uruguay, se exploraron las posibilidades de litigar en el país. El taller, que continuará durante la presente jornada, convoca a expertos de Canadá, Estados Unidos, Francia, Suiza y Turquía y se propone intercambiar información científico-legal sobre el control del tabaco.
En el espacio dedicado al litigio, Blanke dio ejemplos de demandas impulsadas por gobiernos, compañías de seguros, enfermos y grupos de fumadores pasivos en EE.UU. Entre ellas, el famoso juicio de Minnesotta, por el cual el estado reclamó a la industria el reembolso del dinero que había tenido que insumir en la cura de enfermedades provocadas por el tabaco. El caso no sólo provocó el acceso a documentos que estaban en poder de las tabacaleras, sino también motivó un acuerdo por el cual la industria deberá pagar U$S 200 mil millones anuales durante 25 años.
No obstante, los abogados recalcaron que la opción del litigio debe ser estudiada cuidadosamente y destacaron que es una herramienta más para el combate del tabaquismo. Los expositores destacaron que a pesar del gran empuje que han cobrado las demandas en la década de los 90 en los Estados Unidos, todavía la mayoría de los demandantes pierden los juicios.