La ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti, dejó ayer abierta la duda de que el segundo vuelo clandestino que transportó a unos 22 uruguayos de Argentina a Uruguay en 1976, esté incluido en la ley de Caducidad.
"La hipótesis del segundo vuelo que estaba siendo considerada, sobre el que había presunciones, ahora es pura realidad porque la Fuerza Aérea la ha admitido. No se sabe quién lo integraba. Todo eso se va a investigar, ojalá podamos llegar a la nómina de personas traídas, que pueden ser tanto uruguayas como argentinas. Esos también son elementos para considerar sobre la aplicación de la ley de Caducidad", precisó Berrutti en la víspera al concluir la reunión del Consejo de Ministros que se celebró en la residencia de Suárez. Por otra parte, la titular de Defensa dijo que no puede "contemplar" la posibilidad de que la información que le aportaron militares retirados al comandante en jefe del Ejército, Angel Bertolotti, sea "falsa". "No puedo imaginar que los comandos en un tema tan importante, entreguen información por escrito falsa al presidente. No lo puedo contemplar de ninguna manera", remarcó. "Eso es imposible. Pone en duda y en juego a todo el sistema", dijo Berrutti. No obstante, señaló que "todo es posible".
La aclaración de la jerarca de Defensa surgió ante la probabilidad de que la información que recibió Bertolotti no sea fidedigna, al no haberse hallado aún los restos de María Claudia García de Gelman en el Batallón 14.La ministra insistió en que el Ejecutivo se planteó un plan de trabajo para esclarecer la situación de los desaparecidos en Uruguay y luego los de Argentina.
Indicó que aún no había leído los informes de las Fuerzas Armadas, y que ayer el presidente Tabaré Vázquez puso a disposición de los secretarios de Estado, las indagatorias militares.
Berrutti reivindicó su condición de ex militante "activa" de la organización que nuclea a los familiares de los desaparecidos, y admitió que la mayor parte de los hechos que hoy se hacen públicos en materia de violaciones a los derechos humanos eran conocidos por los descendientes. "Yo soy ahora ministra de Defensa, pero yo viví con edad adulta cuando se cometieron las violaciones a los derechos humanos. A mí no me sorprende, porque en algún lugar (los desaparecidos) debían estar. Sí sorprende la disposición de la vida humana. Lo terrible fue que personas que juraron cumplir la Constitución y la ley no hayan respetado ese juramento y en lugar de responsabilizarse por la seguridad de la ciudadanía se cometieron actos aberrantes", afirmó.
VUELO. La inclusión del segundo vuelo clandestino por parte de la Fuerza Aérea surgió ante una consulta del Poder Ejecutivo. El vuelo había sido denunciado por el periodista Roger Rodríguez en una investigación. En 1976, la Fuerza Aérea realizó dos vuelos a solicitud del Servicio de Información de Defensa (SID). En el primer vuelo que se realizó en julio, fueron trasladados 22 militantes del Partido por la Victoria del Pueblo, que estaban detenidos en el centro clandestino argentino Automotoras Orletti. Los detenidos aceptaron un acuerdo propuesto por los militares que los señalaba como una célula subversiva que se encontraba en un balneario de la Costa de Oro. En octubre de ese mismo año se realizó un segundo vuelo en el que fue trasladado otro contingente desde Orletti hasta Uruguay. Unos 21 militantes del PVP, cinco ciudadanos argentinos y se estima que María Claudia García habrían venido en el vuelo. Aunque no existe una nómina de los trasladados que no sobrevivieron, en filas del PVP se estima que por los detenidos que había en Orletti en el vuelo habrían sido trasladados: Alberto Mechoso, Cecilia Trías, Washington Cram, María Islas de Zafaroni (embarazada de pocos meses), Jorge Zafaroni, Alberto Soba y su esposa, Washington Queiro, Bernardo Arnone, Morales Fon Pieverlin y su esposa, y Graciela Rodríguez y su esposo. El hecho de que los dirigentes del PVP, Gerardo Gatti y León Duarte también estuvieran detenidos en Orletti, hace presumir que también podrían haber estado en ese vuelo. Se cree también que los hermanos Julien estarían en el contingente, al haber permanecido hasta el parto de García de Gelman en el mismo lugar de reclusión, ubicado en Bulevar Artigas y Palmar.