Abriendo fronteras y golpeando a las puertas del mercado más codiciado. Eso es lo que está impulsando estancia Las Rosas, con su proyecto de Merino Fino y Súperfino. En una primera instancia, la cabaña de la princesa Laetitia d’Arenberg, al no estar preparado el protocolo sanitario que permita a Uruguay exportar a China ovinos en pie, embriones o semen, realizará una exportación de conocimiento uruguayo.
De esta forma 6 veterinarios del establecimiento irán el 7 de setiembre por 150 días a la provincia de Hebei en donde estarán a cargo de la producción y transplante de 4.000 embriones de Merino super fino, por ahora con genética china.
El equipo ya seleccionó genéticamente 540 ovejas que producirán los 4.000 embriones, a implantarse en 4.000 ovejas criollas de los chinos.
"Enviamos todos técnicos uruguayos, educados acá en el país, por lo cual estamos exportando conocimientos, en una demostración que si se quiere, se puede", dijo d’Arenberg al dar a conocer la firma del convenio. El equipo —integrado por los Dres. Sergio Kmaid, Alejo Menchaca, José Miguel Saldaña, Andrea Pinsac, Martina Crispo y la bachiller Marcela Vilariño—, tendrá a su cargo la transferencia de tecnología en el manejo, clasificación y alimentación de los lanares.
Pero claro, este es sólo el primer paso, la idea es lograr la exportación de embriones con genética uruguaya.
Para ello Uruguay y China deberán aprobar un protocolo sanitario. Según dijeron los integrantes de Las Rosas, el lunes pasado fueron recibidos por el ministro José Mujica, quien les aseguró total respaldo en la gestión.
MERCADO. China, un país con 140 millones de ovinos, se está especializando en lanas finas y superfinas y en producción de carne de cordero. Esto, sumado al deseo de evitar la migración a las ciudades, genera créditos del gobierno a empresas para potenciar el desarrollo del rubro ovino. Una de estas empresas, Cangzhou High Quality Breeding Co. Ltda., es la que acordó con Las Rosas. Sólo esta empresa tiene como objetivo mejorar 5 millones de ovejas superfinas.
Ante esto, la cabaña uruguaya continuó invirtiendo. Luego de concretado el negocio, parte de la misión que fue a China, viajó a Australia donde adquirió un carnero de 14,8 micras. "La tendencia es afinar sin perder peso corporal, con muy buenos vellones, con estructura y sin perder peso de vellón", informó el Ing. Alvaro Carli.