Un alfajor sale entre $ 8 y $ 10. Una merienda de una manzana, dos mandarinas y una banana cuesta $ 5 y es mucho más saludable". Con ese concepto la Asociación de Feriantes el Uruguay realizará un plan para fomentar el consumo de alimentos más saludables entre la población, dijo a El País su gerente Miguel Castellán.
"Vamos a poner el acento en la información al consumidor desde el punto de vista de la alimentación", señaló Castellán.
Para ello comenzaron contactos con asociaciones médicas y planificaron para fin de noviembre una feria en la explanada de la Intendencia como culminación de un congreso de cardiología que se realizará en el Municipio.
La Asociación, que reúne a 1.300 feriantes hortifrutícolas fundamentalmente de la capital busca con la iniciativa mantener el público que creció entre 30% y 40% desde la crisis financiera de 2002.
Los guarismos de público se mantienen y para ello apuntan a promocionar las que consideran sus dos ventajas comparativas: precio y variedad.
Según la Asociación el promedio de precios de frutas y verduras en la feria es 40% menos que en almacenes y supermercados. Esos guarismos son aún más altos en quesos y dulces.
Esas ventajas son observadas por los montevideanos. Según un estudio de la empresa Factum 76% de los montevideanos concurren a las ferias.
De ellos, tres de cada cuatro las prefieren por sus precios más bajos, 9% porque los productos son más frescos y 8% porque hay mayor variedad.
Anualmente, las ferias comercializan entre 130.000 y 140.000 toneladas, señaló Castellán.
En Montevideo hay 168 ferias. Las 132 nucleadas en la Asociación son administradas por la Dirección General de Comercio del Ministerio de Economía. Además, hay otras 36 ferias en Montevideo supervisadas por el Municipio capitalino.
PERIFERIA. Una de las preocupaciones de los feriantes es que el público pueda distinguir entre ellos y los comerciantes establecidos fuera de las zonas delimitadas por la Intendencia.
"Nosotros estamos controlados por Bromatología, por el Ministerio de Economía. Tenemos servicio 222 y un servicio de limpieza", señaló Castellán.
La Asociación quiere darles cabida a los periferiantes, pero también estipular para ellos reglas de juego. Consideran que existe "competencia desleal" porque los puesteros se instalan en sitios donde el Municipio no permite que se coloquen los feriantes.
"Nosotros nos manejamos con cristalinidad. El que cambia una balanza no es de repente un feriante establecido", dijo Catellán.
La Intendencia apuntará justamente al reordenamiento de las ferias, dijo a El País, Alberto Roselli, director del Departamento de Desarrollo Económico e Integración Regional.
"Esto tiene que realizarse en estrecha coordinación con la descentralización municipal. La idea es observar el conjunto de las ferias, ubicar lugares para los feriantes y determinar cuáles son los rubros", dijo el jerarca.
El Municipio también pretende fijar reglas claras para que los feriantes ingresen y egresen del sistema.
Respecto a los periferiantes, Roselli dijo que se comenzará un registro de ellos para luego analizar la situación y procurar que no vendan los mismos productos que los feriantes autorizados.
Por su parte, Manuel Negro, director de Promoción Económica dijo que si bien se prevé aumentar el control sobre las ferias es necesario tener en cuenta la "emergencia social" que atraviesa el país, que hace que personas desocupadas se vuelquen a las ferias como un medio para su subsistencia.
Otra cuestión que impacta en la ciudad es que los servicios de limpieza municipal acondicionan las calles determinadas para las ferias ni bien terminan, pero las vías en las que se instalan comerciantes fuera de ellas son reacondicionadas recién al día siguiente. Si la feria es un sábado o un viernes, los vecinos deben esperar el aseo de las periferias hasta el lunes.
TRIBUTOS. Otra cuestión que preocupa a la Asociación son los feriantes que no pueden pagar los $ 1.700 de monotributo.
Castellán calcula que son 30% de los feriantes, unos 390 en total, que están en esa situación. El tema será analizado el lunes próximo junto al presidente del Banco de Previsión Social, Enrique Murro.
La Asociación le planteará a Murro la posibilidad de crear un tributo más bajo para contemplar a esa franja, porque son pequeños comerciantes que pretenden trabajar en la formalidad. La Asociación pretende trabajar además en el plan de modernización aprobado a fines del gobierno anterior.
Evaluarán la unificación
En los últimos años hubo varios intentos para unificar todas las ferias en la órbita municipal. Incluso, en el gobierno pasado, anunciaron desde el Ministerio de Economía formalmente ese traspaso al Municipio, pero finalmente nunca se concretó.
Actualmente, jerarcas del Ministerio de Economía trasmitieron a sus pares municipales su interés en conversar el asunto.
De todos modos, aún no hay nada definido en Economía, sino que se está evaluando la conveniencia del traspaso.
La comuna ve con buenos ojos esa posibilidad. "No es lógico que la administración de las ferias en Montevideo estén separadas en dos organismos", dijo el director de Desarrollo Económico, Alberto Roselli.