Recibí un correo electrónico compendiando frases célebres sueltas y se me ocurrió articularlas con temas de actualidad. Podría empezar con una de un tal José Carlos Rodríguez, a quien no ubico: "progresista es aquel que es generoso con lo ajeno". No, es muy fuerte. Y no tengo la garantía de saber quién es el sujeto. Pero con la benevolencia de la ministra Arismendi arrancamos confrontando la pregunta de Lenin, —"¿Libertad?" ¿Para qué?— con la definición de Reagan: "Un comunista es alguien que ha leído a Marx. Un anticomunista es alguien que lo entendió". Buena movida para recordarle al ministro Díaz que Ayn Rand afirmaba: "no puede existir una cosa legal o moral que esté prohibida para el individuo y permitida a la muchedumbre", como "escraches", ocupaciones, piquetes. Es de socialista genuino —y anacrónico— pensar de otra manera. Según Churchill, "ningún sistema socialista puede ser establecido sin una policía política". ¡La flauta, Ministro!
Astori interpreta bien a Churchill. Sabe, como enseñaba aquél, que "el vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de los bienes" y que "la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria". También que "el tener ganancias es un concepto reprobable, en un sistema socialista. Yo considero que lo verdaderamente reprochable es tener pérdidas". También sintoniza con Gorbachov, quien explicó que "el mercado no es un invento del capitalismo. Siempre ha existido. Es un invento de la civilización". Y debe tener presente a Friedman definiendo a la inflación como "un impuesto que se aplica sin haber sido legislado". Cuidado con la pauta salarial, Ministro, aunque según dicen, el gobierno no se va a jugar demasiado por levantarla.
También cuando llegue el momento Astori tendrá que conciliar con Albert Einstein para quien "lo más difícil a entender en el mundo es el Impuesto a la Renta", y cuando saque el Presupuesto de la manga, debe recordar a Richard Lamm para quien "Navidad es una época en que los niños le piden a Papá Noel lo que quieren, y los adultos pagan por ello. El déficit del Estado es cuando los adultos le piden al gobierno lo que quieren, y son los niños los que pagan por ello".
Para Robert Heinlein "la raza humana se divide entre aquellos que quieren que la gente esté controlada y los que no". Los contralores se apoyan en el pretexto de conseguir la igualdad, pero nuevamente Friedman es quien sale al cruce para alertar: "una sociedad que pone a la igualdad por encima de la libertad quedará sin igualdad y sin libertad". Para los defensores de la libertad la propiedad privada es la más importante de las garantías, como pensaba Hayek. Lo mismo Juan Pablo II: "la historia y experiencia demuestran que en regímenes políticos que no se reconoce a los particulares la propiedad, incluida la de los medios de producción, se viola o se suprime totalmente el ejercicio de la libertad humana en las cosas más fundamentales..."
El conflicto está de moda en la región. André Maurois, con displicencia genial, observaba que "un joven de 25 años que no ha sido socialista no tiene corazón. Uno mayor que sigue siéndolo, no tiene cerebro". Los hechos le dieron la razón. También es hora de tener en cuenta el concepto de democracia. Con razón, Reagan comparaba a la democracia con una camisa y a las democracias populares con las camisas de fuerza.
Viene al caso este recordatorio. Vamos a tener más jugo para comentar después de la visita de Chávez. Todo un tema para entretenernos.