En 1994, la dramaturga francesa Yasmina Reza alcanzaba de la noche a la mañana un éxito formidable con Arte, que llegó cuatro años después a Montevideo. Luego, Mario Morgan volvió sobre esta curiosa autora con El hombre inesperado. Este fin de semana otro título de esta autora de origen húngaro-iraní se presentó en el Teatro del Centro, nuevamente con puesta en escena de Morgan, y elenco integrado por Nidia Telles, Laura Sánchez, Roberto Jones y Juan Antonio Saraví.
En Tres versiones de la vida un hombre que busca ascender en su trabajo organiza en su casa una cena para quien tiene en sus manos la decisión. Pero los invitados llegan el día anterior. Lo atípico de esta comedia es que esa acción se repite varias veces, con los mismos personajes pero aportando datos distintos que modifican un poco el sentido de las cosas.
Fiel a sí misma, Reza vuelve en este texto a rescatar la palabra como motor de la acción. Del mismo modo que en Arte el debate estético en torno a un cuadro desencadenaba un choque entre tres amigos que ponía al descubierto zonas ocultas de la amistad, aquí un mero equívoco destapa aspectos escondidos del protagonista y sus allegados. Es decir, sobre tramas simples e inesperadas, se construyen situaciones reveladoras, que reflejan oscuras formas de poder.
Pero el poder que interesa a Reza no es el de los grandes políticos sino el de las instancias cotidianas. Y para hacerlo detonar, muchas veces es el azar el que se encarga de la tarea. En el caso de El hombre inesperado, la casualidad marcaba el destino de un hombre y una mujer maduros que se encontraban en un vagón de ferrocarril, compartiendo un viaje que reflejaba estados de ánimo y vínculos afectivos. En la obra que ahora estrenó, es el azar el que confunde las cosas para hurgar en el drama de un hombre ambicioso.
Por medio de argumentos humorísticos que no se apartan del drama, la dramaturga incursiona a su vez en una dimensión filosófica. Nunca una situación, por mínima que sea, se puede abarcar en su totalidad. Eso parece comunicarnos al presentar varias veces un mismo argumento, donde cada ángulo nuevo arroja luz sobre otras facetas del individuo.
Tres versiones de la vida fue estrenada en París con la propia autora integrando el elenco. En Londres fue hecha por el National Theatre, y en Broadway fue llevada adelante por Helen Hunt y John Tunturro. En Montevideo, Morgan apuesta a cuatro actores de carácter y trayectoria, y tal como lo pide la autora, el escenario estará despojado, para subrayar acciones y diálogos. No obstante, el vestuario femenino está a cargo de Oscar Alvarez y María Fernanda Cadenas, de modo de dar un toque de elegancia a la puesta.