Este lunes se llevará a cabo un Concierto oficial de Gala en conmemoración del 175 aniversario de la Jura de la Constitución. El mismo tendrá lugar en el Teatro Solís, donde a partir de las 19 y 30 horas actuará la Orquesta Sinfónica del Sodre con la dirección de Fernando Condon y la actuación como solista del violinista Amiram Ganz.
El programa dispuesto para la ocasión es el siguiente: Tocata de Héctor Tosar, Concierto fúnebre para violín y orquesta de Klaus Amadeus Hartmann, La Isla de los Ceibos de Eduardo Fabini y Concierto para violín y orquesta opus 61 en Re Mayor de Ludwig van Beethoven.
OBRAS. El comienzo será con la Tocata de Héctor Tosar, sin discusión uno de los compositores uruguayos más gravitantes del siglo XX. Su trayectoria como músico marcó la coherencia de una constante búsqueda de la autenticidad. Casi un adolescente estrenó esta que fue su primera obra sinfónica, lo que le sirvió para proyectar su carrera tanto nacional como internacionalmente. La obra, aunque breve, demuestra todo el potencial que como creador tenía Tosar y que el tiempo se encargó de consolidar
Como segunda obra se escuchará el Concierto fúnebre para violín y orquesta de Klaus Amadeus Hartmann, en el que actuará como solista el violinista Amiram Ganz. Trabajo muy intenso, el concierto es de gran alcance y profundidad. Aunque Hartmann no imita a ningún compositor, se pueden oír las influencia de Webern y Berg. También hay una fuerte influencia de Anton Bruckner. El concierto fúnebre alcanza todos los extremos emocionales, especialmente en el tercer movimiento. Finaliza con una explosión repentina de luz brillante, el amanecer sigue a la noche oscura del alma.
Eduardo Fabini es el tercer compositor en la serie que se interpretará. Se escuchará su segundo poema sinfónico La Isla de los Ceibos. Su estreno es producto del éxito obtenido por Campo en 1922. De carácter descriptivo, retrata un grupo de seibos que se recorta sobre el paisaje como una roja mancha movida por el viento, sobre la que juega el sol. Por la época de esta composición, Fabini ya se encontraba afincado en la Fuente Salus, donde pasaba sus días componiendo u ocasionalmente ejecutando el violín, instrumento del cual era un respetable ejecutante.
El concierto del lunes finalizará con una nueva intervención en calidad de solista de Amiram Ganz y lo hará nada menos que con una de las obras capitales para su instrumento: el Concierto para violín y orquesta opus 61 en Re Mayor de Ludwig van Beethoven. Esta obra es una verdadera prueba de fuego para aquilatar la solidez técnica y la madurez musical de un intérprete. Data de 1861, un año particularmente fértil en la producción beethoveniana. Por esa época había escrito la Cuarta Sinfonía, el cuarto concierto para piano y orquesta, Fidelio y los cuartetos opus 59 dedicados a Rasumowsky. Se trata de un período caracterizado por una cierta actitud serena y meditativa.
Sin embargo, no decae en modo alguno la formidable capacidad constructiva, el largo alcance de las líneas de fuerza, el entramado formal y la intensidad de las meditaciones. Parece que Beethoven terminó su concierto con algunas prisas, a pesar de que el proyecto venía de antiguo. El destinatario del concierto era Franz, concertino y director de la Opera de Viena entre 1802 y 1811. El estreno se produjo en Viena el 23 de diciembre de 1806 y se cuenta que entre el primer y el segundo movimiento, el solista en un censurable alarde de narcisismo interpretó una pieza suya.
DIRECTOR. Fernando Condon, el director en esta oportunidad, es actualmente miembro del Consejo Directivo del Sodre, habiendo estudiado composición, dirección orquestal, piano y clarinete con los maestros Héctor Tosar, Graciela Paraskevaídis, Coriún Aharonian y Federico García Vigil en Uruguay y con el Maestro Guillermo Scarabino en la ciudad de Buenos Aires.
Como compositor su catálogo de obras incluye partituras sinfónicas y de cámara, obras electroacústicas y música de ballet.