No es fácil viajar en ómnibus por la Ciudad Vieja. Pero es menos caótico en comparación a la semana pasada. Los ajustes que la Intendencia de Montevideo (IMM) aplicó desde ayer en el sistema de trasbordos fueron positivos según los técnicos. Ahora resta definir cuáles son las líneas que pasarán por la calle Colón.
"Hoy (ayer) anduvo muchísimo mejor", dijo un asesor de la división Tránsito y Transporte de la IMM, pese a que las indicaciones en la zona no fueron del todo claras.
Si bien los carteles que indican con colores cada circuito (rojo, azul y verde) aún no fueron instalados, en los puntos de trasbordo hubo mejor flujo de ómnibus y de usuarios. En las horas pico no se registraron embotellamientos de unidades como en la primera semana y se notó un mayor ordenamiento de las líneas al entrar y salir de las paradas, según técnicos municipales.
Para arreglar momentáneamente la situación, en los carteles que ya estaban instalados se tacharon las líneas que desde ayer no paran más en ese lugar. Los inspectores, por su parte, debieron indicarle a los pasajeros los puntos de trasbordo y la existencia de la parada nueva en Buenos Aires y Bartolomé Mitre para esos fines.
En el correr de la semana próxima, la IMM colocará en las paradas la nueva cartelería con los colores del circuito, para identificar cuáles son las líneas que pasan por ese lugar y con cuáles trasbordan.
Por otra parte, los ómnibus que circulan por el casco viejo también estarán marcados con el color del circuito al que pertenecen. En una esquina de la ventana delantera lucirán el color de su circuito.
La IMM adoptó estas medidas con "urgencia" debido a los conflictos que se producían en las paradas de trasbordo —sobre todo en la sur—, antes de que terminen las vacaciones y la feria judicial.
COLON. Mientras tanto, los comerciantes de la calle Colón esperan que la IMM resuelva con las empresas las líneas que pasarán por la puerta de sus locales.
Según fuentes de la división Tránsito y Transporte de la IMM, "dos o tres líneas con buena frecuencia", con destino a Pocitos y Punta Carretas, serán las que recorran por esa calle. Harán un circuito especial por Cerrito, doblan por Colón hasta Buenos Aires, y salen del casco viejo.
Una posibilidad es que las líneas "verde" —la 116 y 121—, sean las que realicen este recorrido. "Tenemos que hacer una definición interna y consultarlo con las empresas", dijeron.
Los comerciantes de Colón habían reclamado este servicio a las viejas autoridades municipales que lo implantaron, aunque sin éxito. Ahora, después de juntar 6.800 firmas, reunirse con la vieja y la nueva administración, hacer "caceroleadas", amenazar con piquetes y marchas, lograron cambiar la resolución de la comuna.
Según dijeron varios comerciantes, sus ventas bajaron hasta un 50% desde que comenzó la reforma del transporte. En la zona hay alrededor de 50 comercios con unos 600 empleados directos. Según habían dicho los comerciantes, de continuar esta situación las fuentes de trabajo se perderían.
Tranvía podría volver al casco viejo
La instalación de un tranvía que circule por las calles de la Ciudad Vieja. O que algunos micros gratuitos hagan un recorrido por las calles del barrios transportando pasajeros. O que los viejos pero recordados "troley" tengan una ruta marcada para llevar a los vecinos, comerciantes y profesionales por la zona".
Esas son algunas de las ideas que esperan en un cajón para su futuro próximo. "Son eso, ideas", dijo Gonzalo de Toro, el director de la división Tránsito y Transporte de la IMM.
El jerarca dijo que los trasbordos son "temporales" en la Ciudad Vieja, y que hay muchos planes para un futuro próximo.
¿Pero por qué el adelanto de los trasbordos? "Porqu había una urgencia que era resolver el problema caótico que tenía el barrio con la cantidad de ómnibus que entraban. Estaba el tema de la contaminación, de los edificios patrimoniales y otros factores", dijo.
Pero todo esto va a demorar en concretarse. No es de un día para el otro que se toma la decisión de que el tranvía vuelva a circular por la zona, o que unos micros "sin número" lleven a sus pasajeros por el casco viejo.
Según de Toro, hasta no incorporar la tecnología el sistema de transporte no habrá cambios significativos en el servicio, sino más que nada provisorios. "Si necesitamos unificar líneas pdremos adoptar medidas transitorias". Y agregó que hasta no aprobarse el presupuesto para el quinquenio tampoco se avanzará.
El director espera que en ocho o nueve meses esté incorporado el sistema. Según explicó, posibilitará no sólo un mejor funcionamiento de los trasbordos —tanto en la Ciudad Vieja como en el Cerro—, nuevas ofertas de viajes para los pasajeros contará con un sistema satelital para saber dónde están las unidades de transporte.
Por ahora los cambios son los que pueden verse. Por un lado una Ciudad Vieja aliviada de pesados omnibuses, gases, embotellamientos y bocinazos, con gestores y empleados que se asombran de poder cruzar las calles casi sin mirar. Por otro, una Plaza Independencia un poco más congestionada que lo habitual —aunque ahora más controlada por los esfuerzos comunales lanzados ayer en ese sentido—, especialmente en la desembocadura de la calle Buenos Aires. Allí es común que un par de omnibuses se tranquen mientras esperan su lugar en las paradas de trasbordos.
Piden informes
Los ediles nacionalistas emitieron un pedido de informes por "las múltiples dificultades que están ocasionando las modificaciones en el transporte de Ciudad Vieja".
En el escrito, se pregunta si "la Intendencia Municipal de Montevideo solicitó autorización a la Comisión de Patrimonio Histórico, previo a la instalación de las terminales ubicadas en la Plaza Independencia".
En segundo lugar, preguntan si la IMM "solicitó autorización u opinión, o dio conocimiento de este proyecto a las dependencias de carácter municipal vinculados al patrimonio".