La Ley de Presupuesto contendrá normas que incentivarán el ahorro en el gasto ya que las unidades que logren economías podrán destinar esos recursos a incrementar su nivel de inversión.
De esta forma se pretende que las unidades tengan un incentivo a ser más eficientes en el gasto que hoy no tienen, ya que lo que no ejecutan del crédito presupuestal pasa a Rentas Generales.
Está confirmado que el gobierno dispondrá que se trasladen para después de 2007 las mayores inversiones que deban realizar los incisos. Incluso se manejaría un porcentaje de crecimiento del 4% en el rubro inversiones para después de ese año.
Esta política se enmarca dentro de la visión del equipo económico por la cual los tres primeros años de gobierno estarán signados por restricciones fiscales para alcanzar un nivel de ahorro fiscal suficiente para hacer sustentable la reducción de la deuda.
En el gobierno se prevé tener un esbozo del plan para fines de julio. Este sábado tanto los representantes del Ministerio de Economía como de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto darán el marco de referencia al resto del gobierno durante el retiro que hará el gabinete en la residencia presidencial de Suárez.
Además de subrayar las restricciones para el gasto y las inversiones el mensaje será que no incluyan artículos dentro de su propuestas que no tengan que ver con el Presupuesto.
Uno de los elementos en la mira del gobierno es la reforma de cómo se computan los ingresos de los funcionarios. El trabajo apunta a que en el rubro de salarios se adjunten el resto de las partidas que reciben los empleados y que constituyen su ingreso real. Pasarán a integrar el rubro cero —salarios— todas las partidas que reciba el trabajador y así pasarán a engrosar el total sobre el cual se calcula el aporte previsional.
Otro cambio que se introducirá en la Ley de Presupuesto es la desvinculación entre las partidas que se dan a organizaciones, intendencias y a la seguridad social y los impuestos que generan esos recursos. Un ejemplo son las partidas que se dan a las comunas sobre un porcentaje de lo recaudado por Imesi o los siete puntos de IVA que se lleva la seguridad social.
En el Presupuesto se detallarán el monto de las partidas por un lado y los ingresos por otro, pero se desvincularán. Esto permitirá, por ejemplo, que si lo que se recaude por Imesi es más de lo previsto, la diferencia quede por el gobierno y no vaya automáticamente a las partidas para las intendencias.