El Poder Ejecutivo tiene decidido otorgar a los funcionarios de la administración pública un aumento salarial a partir del 1º de julio equivalente al 100% de la inflación del primer semestre del año y sólo en casos puntuales la suba de sueldos será mayor a ese porcentaje, revelaron a El País fuentes del Edificio Libertad.
La inflación entre enero y mayo fue de 1,86% por lo que solo resta conocer la suba de precios a lo largo de junio para determinar el aumento a los funcionarios públicos. Según la encuesta de expectativas de inflación que elabora mensualmente el Banco Central este mes los precios subirán en torno al 0,31%. De confirmarse esa cifra, la suba de salarios será 2,2%.
Para el gobierno el aumento implicará recuperación salarial, dado que la inflación esperada para la segunda mitad del año será menor al incremento que se concederá a los empleados estatales.
Los técnicos explican que para medir el grado de recuperación de los sueldos públicos deben compararse los promedios salariales entre semestres, dado que el gasto que con ellos se efectúa se hace a lo largo del período y no en un momento determinado de él.
Si bien el gobierno prevé aprobar aumentos diferenciales para los sectores más sumergidos de la administración éstos se analizan "por cuerda separada" y podrían decidirse después del anuncio de la suba general que se realizará el lunes próximo, comentaron los informantes.
En los anteriores encuentros que los funcionarios públicos mantuvieron con el gobierno, los integrantes del Poder Ejecutivo admitieron que éste será un ajuste "magro", el "peor" de todo el período, aseguran los trabajadores.
ANTECEDENTES. El gobierno y los funcionarios públicos iniciaron las negociaciones a fines de marzo, pero desde un principio quedaron claras las diferencias entre las partes sobre el ajuste salarial para el sector.
Inicialmente la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) presentó una propuesta de primer ajuste en mayo, con partidas diferenciales: 1.000 pesos para los funcionarios públicos que cobran menos de 6.500 pesos mensuales, 800 pesos para los que cobran entre 6.500 y 13.000, y 600 pesos a los que cobran entre 13.000 y 19.000. Los sueldos superiores a 19.000 pesos se ajustarían sólo por la inflación, según la propuesta de los funcionarios, que fue rechazada de plano por las autoridades.
La negativa del gobierno a realizar un primer ajuste en mayo y —sobre todo— a recuperar durante 2005 parte de la pérdida salarial de los trabajadores públicos de los últimos años, ha provocado profunda molestia en la confederación. Reunida a fines de abril en su plenario nacional de militantes, se escucharon voces muy críticas hacia la administración: varios dirigentes anunciaron que no se "transará" con el nuevo gobierno, que representa "más de lo mismo".
Pero el gran choque se produjo el 18 de mayo pasado. Ese día COFE había previsto una movilización de las direcciones de los 35 gremios que la conforman hasta el Edificio Libertad, para acompañar a los delegados en la negociación con el gobierno.
Sin embargo, las autoridades les cerraron las puertas del edificio a los militantes, debido a que una delegación china se reuniría con el presidente Tabaré Vázquez ese día y dentro del edificio se realizaba el lanzamiento del "compromiso nacional" con empresarios y trabajadores.
Sindicatos
La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) reunirá a su asamblea nacional ampliada el próximo lunes de tarde, para analizar y fijar posición sobre la propuesta de ajuste salarial que presentará el gobierno.
El Poder Ejecutivo prometió a los funcionarios que anunciará el porcentaje de ajuste durante la reunión que se realizará ese día de mañana en el consejo superior de los públicos, que se llevará a cabo en el Edificio Libertad.