Con figuras de todos los partidos, se inauguró monumento a Wilson

| La nota particular fue los reiterados silbidos que recibió el presidente de la República, Tabaré Vázquez

Más de mil militantes del Partido Nacional, dirigentes y autoridades de todos los partidos políticos participaron ayer de la inauguración del monumento que homenajea la figura de Wilson Ferreira Aldunate, instalado en la Explanada Municipal. El acto contó con la presencia del presidente de la República, Tabaré Vázquez; el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y varios ministros.

El mandatario uruguayo, que cortó la cinta de inauguración junto a los principales dirigentes del Partido Nacional y los familiares de Ferreira, debió soportar reiteradas silbatinas de los simpatizantes blancos.

El monumento está compuesto de varios murales paralelos que tienen pequeñas piezas de cristal de color azul, los cuales al superponerse componen la figura de Wilson Ferreira con sus brazos en alto, con sus manos representando la "v" de la victoria. El clásico gesto fue realizado por el caudillo tras su llegada a Montevideo en el Vapor de la Carrera, camino a su encarcelamiento.

También se recordó ayer el histórico discurso que brindó el líder en la Explanada Municipal el 1º de diciembre de 1984, tras su liberación, a las 0.35 horas, ante unos cien mil uruguayos. Incluso se mostraron en una pantalla gigante fragmentos de imágenes del discurso y fotografías históricas de la llegada de Ferreira desde el exilio. Las imágenes fueron coronadas por un gran "Gracias".

El primer dirigente que hizo uso de la palabra fue el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga. El senador dijo que la imagen del caudillo hace 21 años era la de "un hombre solo pero acompañado", que "entregó su libertad para contribuir a la libertad de todos los uruguayos". Larrañaga destacó la lucha de Ferreira en pro de la defensa de los "valores inherentes a la vida democrática", "la concordia" y la "gobernabilidad".

Luego, el encargado de la oratoria fue el presidente de la Comisión Nacional de Homenaje. Gallinal remarcó que Wilson más allá de su rol partidario, en el exilio fue un hombre que "ayudó a cuanto uruguayo andaba por allí necesitado de una mano". Destacó que "cumplió a rajatabla" la palabra empeñada y reivindicó su rol de creador de la Ley de Caducidad, como prueba de que el caudillo "sacó las castañas de fuego sin medir costos políticos a pagar", convirtiéndose en una alternativa al "doble discurso permanente".

Luego, los familiares —encabezados por Susana Sienra de Ferreira y Juan Raúl Ferreira—, los dirigentes blancos y el presidente cortaron la cinta de inauguración. Por último, se descubrió el monumento ante la euforia de los presentes. El hijo del caudillo, muy conmovido, dijo sentir emociones muy distintas "unas muy íntimas" y otras más vinculadas a su significación histórica. "De alguna manera yo creo que él entró en la historia y no con sectarismos y partidismos. Nadie podía dudar del blanquismo de Wilson, pero llegada la hora de la patria había otras cosas por encima del partido", narró. En el acto estuvieron entre otros Luis Lacalle, Guillermo Stirling, Ricardo Ehrlich, Isaac Alfie, Pablo Mieres, Luis Hierro, Mariano Arana, Víctor Rossi, Jorge Brovetto y Rodolfo Nin Novoa.

Reacciones

Cada vez que fue nombrado por el presentador Juan Carlos Paullier o cuando Francisco Gallinal le dio su agradecimiento por su presencia, Vázquez recibió abucheos e incluso gritos como: "¡Que se vaya!". Al final del acto, Jorge Larrañaga mostró su desacuerdo y afirmó que "esa suerte de intolerancia no va en línea con el pensamiento y el sentimiento de Wilson Ferreira", algo que había expresado en el discurso. Algunos integrantes del gobierno consultados, tampoco ocultaron su disgusto y definieron la actitud como "intolerante". Tras el descubrimiento del monumento, Vázquez y Nin Novoa se retiraron raudamente.

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