Con la participación de críticos gastronómicos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, el Conrad de Punta del Este anuncia el Primer Encuentro de Críticos Gastronómicos del Mercosur. El acontecimiento está previsto para los días 24 a 26 de junio y al margen de una serie de actividades paralelas, incluirá un concurso entre los críticos presentes, que deberán demostrar que no son totalmente teóricos aportando una receta de cocina italiana que permitirá a la ganadora incluirse en el menú del restaurante "Saint Tropez", la luminaria mayor en los restaurantes del hotel. Daremos oportunamente todos los detalles de este acontecimiento que, sin duda, se presenta como una gran noticia en el panorama invernal puntaesteño.
Punta del Este Otoñal
Sebastián no ama las muchedumbres y a pesar de sus sólidas convicciones democráticas añora las virtudes de las elites. Muchos son los llamados y pocos los elegidos. En consonancia con estos sanos principios, sumado a la fobia por los rayos solares que cultiva mucho tiempo antes que se desatara la lacra del agujero de ozono, antes incluso de que fuera descubierto el ozono, ha visitado Punta del Este, con el beneficio de hallarlo sensatamente poblado de visitantes brasileños y argentinos. Una serie de escalas gastronómicas le han permitido ganar kilos que escandalizaron a los amigos médicos dietistas, que lo pesan y miden como un atún en el puerto de los pescadores japoneses. El resultado de esa gira ha sido estimulante.
Los desayunos en el "Veleros" del Conrad (042-49 11) permiten el placer del buffet. Bellas camareras rioplatenses, argentinas y uruguayas compiten en un belicoso y delicioso torneo de miembros inferiores, ojos, pestañas, cinturas estrechas y sonrisas amplias. Además, buen café, medialunas crocantes, panes diversos, frutas frescas con mangos y papayas tropicales incluidos, frutas secas, yogures, quesos, jamones. En fin, el paraíso del despertar.
Al mediodía el comensal puede desembarcar en la certeza de "Blue Cheese" (042 - 44 03 54), con su mesa de ensaladas infalible, pescados, carnes y pastas o bien deslizarse hacia el hospitalario puerto del Yacht club Uruguayo (042- 44 19 56), con estupendo servicio de sala, con el camarero Eduardo digno de todo aplauso. Memorables langostinos grillé, de tamaño veraz y una Raya a la manteca negra que derrotó el apetito del comensal con más alcaparras de las que dicta la sensatez y su precio. El Sauvignon Blanc 2004 de Bodegas Carrau hizo lo suyo sin protestas. Precio por comensal $ 700, existe menú por $ 420.
Otro avatar puede ser volver a "Lo de Tere" (042- 44 04 92), con Pancho de vacaciones en Brasil y la chef María Elena Marfetán en Arzak, sustituida sin reparos por Chakihara, que tiene el rigor oriental de sus ancestros japoneses. Chaki conduce los Spaghetti y Fetuccini con el mismo ritmo que el arroz o el sashimi, mientras los pescados y el cordero lucen con su perfil tradicional certero. El Iglú trae la versión local del Omelette Surprise. Precio por comensal $ 600.
Finalmente, los amigos de lo inesperado pueden probar "Pacha Mama", Parada 46 de la Mansa (042 - 57 87 77) que ofrece en una casa de modesta instalación cocina y atención por los seguidores de Hare Krishna. Por sus convicciones no hay ajo, ni cebolla ni picantes, los clientes deben llevar las bebidas alcohólicas. Estupendos ñoquis rellenos y canelones gigantes de espinaca, gratinados y Crêpes de cuatro quesos, que se repiten con dulce de leche o frutas maceradas en calidad de postres. Música hindú de fondo sedante. Se respira paz. Precio bajo.