Trenes y Lunes vuelve al circuito montevideano tras un año y medio de ausencia. El grupo que originara varias obras de importancia, estará desde mañana en el Museo Blanes donde estrenará Crónica de un amanecer, una obra cuya autoría es compartida por tres integrantes de Trenes: Lucía Arbondo, Sergio Mautone e Iván Solarich.
Ellos mismos la definen como "una historia sencilla", la de dos hermanos que se reencuentran después de veinte años de no verse, en la que fuera la casa de la infancia. La muerte de su hermana motiva el nuevo acercamiento. Al encontrarse en la vieja casa paterna recorrerán momentos de la infancia (los bellos y los trágicos), al mismo tiempo que procuran las razones que expliquen el pronunciado alejamiento entre ambos. Un juego de memorias se abre para ambos.
Esta es la segunda obra que Trenes y Lunes lleva al Blanes, tras estrenar allí Los músicos. Es bien conocida la vocación del grupo por crear espacios propios y por encontrar lenguajes que los identifican más allá de que en la dirección de las obras esté una figura de extensa trayectoria como Nelly Goitiño (En la colonia penitenciaria) o el fermental Alberto Rivero (Medea material). Con ese espíritu se han abierto al mundo, mostrando en España obras como Fulgor y muerte de Joaquín Murieta de Pablo Neruda y Los músicos de Nelson Flores, y haciendo en Costa Rica El cerdo de A. Lapeña.
Crónica de un amanecer es dirigida por Lucía Arbondo, cuenta con música de Andrés Bastiani, luces de Francisco Pereira, escenografía y vestuario de Paula Villalba, y actuaciones de Iván Solarich y Sergio Mautone.
La obra irá viernes y sábados a las 21 horas y los domingos a las 19.30.