La cotización del dólar subió ayer 0,63% por las compras de divisas de los bancos privados, que aprovecharon los bajos precios en los que cerró el interbancario el miércoles. Esta fue la primer alza luego de nueve jornadas consecutivas en las que la divisa se mantuvo estable o bajó.
De esta forma, el interbancario se ubicó en $ 23,90 para la compra y en $ 23,95 para la venta, sin necesidad de que el Banco Central (BCU) participara en el mercado.
En efecto, ayer fue la primera jornada en que la autoridad monetaria no realizó compras desde que anunció, el 18 de mayo pasado, la adquisición de U$S 60 millones a través de licitaciones antes del 30 de junio. Hasta ayer el BCU acumuló compras por US$ 45,3 millones por medio de Bevsa y deberá repartir en los próximos diez días hábiles los restantes US$ 14,7 millones. Esto explica que el BCU baje el ritmo de adquisición de divisas.
La operativa de ayer fue alta en comparación con jornadas anteriores. Los negocios sumaron U$S 12,2 millones de los cuales U$S 10,4 millones se transaron a través de Bevsa y US$ 1,8 millones se operaron por medio de corredores de cambio.
Según los operadores consultados, el mercado reaccionó ayer frente a las compras del BCU del miércoles. La autoridad monetaria adquirió ese día U$S 2 millones por Bevsa y otros U$S 2 millones por los tubos en el último minuto, evitando que el dólar cerrara por debajo de $ 23,70.
Influyó en el mercado la inyección de pesos derivada de la amortización de $ 200 millones de letras frente a la colocación de $ 50 millones en estos instrumentos.