Las autoridades sanitarias de China Popular ya enviaron al Ministerio de Ga- nadería, Agricultura y Pesca (MGAP) el informe en el que establecen las observaciones a cada planta comprendida en la auditoría efectuada a principios de 2005. Ahora, la División de Industria Animal del MGAP espera la respuesta de las empresas cárnicas, levantando las observaciones planteadas por los inspectores chinos, para, posteriormente, elevar un nuevo informe que posibilite habilitar para la exportación a más empresas.
Desde 1999 el Uruguay tiene habilitadas 6 plantas frigoríficas para exportar carnes rojas al mercado chino y de hecho se concretaron algunos embarques de carne bovina para sondear el mercado. Tras la participación de una misión empresarial de la industria cárnica en la Sial China, apuntalada por el Instituto Nacional de Carnes (INAC), los frigoríficos se dieron cuenta de la importancia de este mercado que está cambiando sus hábitos de consumo y, al contar con un mayor poder adquisitivo, quiere comer cada vez más proteínas rojas (básicamente carne bovina).
CONSUMO. Dentro de la dieta china, principalmente la carne de cerdo, la aviar y la bovina son las más consumidas. Curiosamente, hasta el 2003 el país asiático era exportador de carne bovina, pero los volúmenes no superaban las 1.000 toneladas. Sin embargo, más allá de aparecer como exportador, este mercado es un neto importador y el consumo de este tipo de proteínas es creciente.
Así lo demostró la Dra. Edith Obschatko, investigadora de la oficina del Instituto Interamericano para la Agricultura en Argentina, durante su disertación "Perspectivas del Mercado Agroalimentario en China: Posibilidades para Uruguay", organizada por la Cámara Mercantil de Productos del País, la Cámara de Comercio Uruguay-China y el IICA.
Con una población urbana de 500 millones y con una economía que es responsable del 13% del Producto Interno Mundial, los chinos con mayor poder adquisitivo aceleran el consumo de proteínas animales en la dieta y aceites. La producción de carne creció al 5% anual y el consumo al 5,3%. Hoy los 4 kilos per cápita de carne bovina contrastan con los más de 50 kilos per cápita que consumen los uruguayos y con los 60,2 kilos que se comen los argentinos.
MENUDENCIAS. Tanto desde la óptica de los frigoríficos uruguayos, como según la visión del propio director de la División de Industria Animal, en lo inmediato China Popular será el gran mercado para las menudencias (bovinas y ovinas).
El gran problema de la industria frigorífica uruguaya es la falta de mercados para las proteínas rojas que no son músculo (vísceras).
Por otra parte, el MGAP intenta también acelerar el protocolo para que las plantas puedan exportar carne ovina con hueso a este mercado. La degustación impulsada por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) en Shanghai mostró enormes posibilidades comerciales para este producto.