Mujeres en patines en campaña iraní

ALI AKBAR DAREINI n Niñas en patines recorren las calles de Teherán, invocando a santos chiitas para que las ayuden en la campaña política. Otras visten velos modernos, otras hacen anuncios de propaganda acompañadas de veteranos de guerra.

Los candidatos a la presidencia de Irán, liberales y radicales por igual, están recurriendo a algunas tácticas de campaña comunes de occidente para atraer a un grupo de votantes claves del país: los jóvenes.

A sólo dos días de los comicios, la campaña no se frenó ni por las bombas del domingo en la capital y en el suroeste del país que mataron a 10 personas.

Los iraníes elegirán mañana a un sucesor del saliente presidente reformista Mohamad Jatami, que no puede postularse otra vez.

La mayor parte de los ocho aspirantes son radicales, que nunca han abrazado lemas populares para alentar su causa.

Los jóvenes representan a la mayoría de los 70 millones de iraníes y su participación electoral es considerada clave para el que gane.

El candidato que encabeza las encuestas, el ex presidente Hashemi Rafsanjani, ha convertido a los jóvenes en una prioridad de su campaña. Ahora se ven cientos de mujeres jóvenes en la capital con pañoletas coloridas en sus cabezas, distribuyendo sus afiches y pegando fotos en los automóviles.

Decenas de niñas con el nombre de Rafsanjani inscrito en sus ropas recorren las principales calles de Teherán en patines para llamar la atención del público.

Ante la debilidad de los reformistas, Rafsanjani es visto como una de las fuerzas más creíbles para impedir que los aliados radicales del líder supremo de Irán, el Ayatola Alí Jamenei, se apoderen de la presidencia.

Político inteligente, Rafsanjani ha cambiado sus posiciones con frecuencia: a veces ha apoyado a los radicales y otras ha asumido una posición más moderada y ha buscado forjar lazos con occidente.

Eso significa que muchas mujeres jóvenes lo están respaldando, temerosas de que las libertades que consiguieron con Jatami puedan terminar si ganan los sectores más radicales.

La campaña del reformista más prominente, Mostafá Moin, mientras tanto, destaca a Saeed Hajjarian, un reformista que quedó paralítico para toda la vida y no puede hablar con fluidez después de ser atacado a tiros por una patrulla de radicales.

La campaña del alcalde de Teherán Mahmoud Ahmadinejad, un ex comandante militar, filmó una publicidad que lo muestra orando y dirigiéndose a veteranos de guerra. Elogia sus sacrificios durante la guerra con Irak, entre 1980 y 1988.

El ex presidente del congreso Mahdi Karroubi, también de tendencia radical, ha prometido a todos los iraníes de más de 16 años unos 50 dólares mensuales, con el fin de atraer a la juventud.

También comenzó a vestir una toga de color crema, que lo hizo famoso a Jatami.

Casi todos los clérigos iraníes llevan túnicas negras o marrones, por lo que la de color crema de Jatami es considerada por muchos jóvenes como una señal de modernidad y optimismo.

Otro radical, Mohsen Rezaei, ha apelado a la hija del profeta Mahoma para conseguir una victoria.

En su publicidad de campaña, Rezaei jura a la Zahra, considerada una santa, que si es elegido cumplirá su promesa de combatir la corrupción financiera. ap

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