Los dos operadores que pretenden exportar ganado en pie hacia Turquía mantienen la esperanza de poder concretar los negocios concertados con sus clientes. Las exigencias sanitarias, básicamente la cláusula que establece que los animales estén libres de leucosis y la necesidad de que las vaquillonas tengan un determinado nivel de registros, complican la operativa.
"Hay bastante ganado comprometido, procedente de productores de todo el país y estamos tratando de que llegue a buen fin", adelantó Ruben Urchitano, de Urchitano Negocios Rurales, escritorio con una larga experiencia en la exportación en pie de ganado Holando.
Si se logra hacer la exportación, el Uruguay estará superando un gran escollo, porque el protocolo acordado con Turquía es muy exigente en cuanto a sanidad y documentación de registros de producción.
"La leucosis sigue pesando mucho en la oferta de ganados y van quedando pocos animales aptos. Hay que avanzar paso a paso y no podemos afirmar que vamos a embarcar, nadie tiene la última palabra", advirtió Urchitano.
REUNION. Los representantes de los compradores y Alejo Guichón, asesor de la Sociedad Criadores Holando del Uruguay, mantuvieron ayer una nueva reunión, en la que analizaron la documentación que certificará la institución. "Se fueron muy conformes y reconocieron que se estaba certificando lo que ellos pedían", dijo Guichón a El País.
Según confirmó Urchitano, hay muchos rechazos de animales porque los veterinarios turcos le dan mucha importancia a los ojos. Independientemente de cicatrices oculares, falta de visión o signos de querato conjuntivitis, hacen una selección sanitaria asociando el ojo a posibles patologías futuras causadas por problemas de baja inmunidad.