Los controles migratorios en Europa se rigen por el llamado "Acuerdo de Schengen" que une criterios entre 16 países, España, Francia e Italia incluidos.
El asesor letrado de la Asociación de Agencias de Viaje del Uruguay, Miguel Pezzuti, reconoce que últimamente en España los controles se han vuelto "más estrictos".
Si bien los requisitos son similares entre los países del "acuerdo Schengen", Italia y Francia tienen una mayor flexibilidad que España, según se deduce de datos proporcionados por las propias sedes diplomáticas en Montevideo.
Los tres países exigen un seguro médico internacional con cobertura de 30 mil euros (cuyo precio en plaza ronda los cien dólares), pasaporte vigente y pasaje de ida y vuelta. Por menos de 90 días no se requiere visa.
La diferencia está en el dinero. Para poder ingresar al país y pasar 15 días en un hotel de España se pide como mínimo 1.200 euros. En Francia 750 e Italia 602 euros, por la misma cantidad de días.
EN DETALLE. España pide un mínimo de 300 euros a modo de "base". Por día son necesarios 30 euros para manutención y 50 para alojamiento por persona. Esto último puede sustituirse por una reserva de hotel, una tarjeta de crédito internacional o una carta de invitación de familiares o conocidos autenticada ante notario.
En Francia se solicitan 50 euros diarios si el visitante se aloja en hotel o 25 en casa de particulares. La "carta de invitación" también es distinta: es un formulario retirado en las alcaldías y enviado a Uruguay para ser sellado en un trámite que cuesta unos 15 euros. El trámite del certificado notarial en España ronda los 90 euros.
En Italia —donde también se han realizado deportaciones—, el dinero exigido para ingresar depende del tiempo de estadía, según el cónsul Michele Pala. Hasta cinco días se necesitan 270 euros y de seis a diez unos 45 euros diarios. De ahí en más hay un monto fijo según el tiempo de estancia más una cuota diaria también variable.
"La carta de invitación puede ser un elemento de evaluación", indicó Pala, aunque lo prioritario es contar con los medios de subsistencia, o sea dinero.