SALTO | LUIS ALBERTO PeREZ
n Los ladrones de Salto dejaron de lado las prácticas tradicionales y ahora recurren a la pedrea de vidrieras como modalidad de robo. Este tipo de robos se hacen no solo de noche, sino a plena luz del día. En contados segundos estas bandas son capaces de marcharse con dos o tres artículos luego de destrozar vidrios de grandes dimensiones.
Generalmente actúan en pareja y se desplazan en motos. Mientras un sujeto golpea con un objeto contundente el cristal e introduce sus manos para cometer el hurto, el restante con el motor encendido del birrodado actúa de campana.
El pasado fin de semana el mismo comercio céntrico, en 24 horas sufrió la misma acción y días antes sobre las 13.30, otro distante a 100 metros no escapó a que se llevaran equipos de amplificación tras derribarle el vidrio.
Un poco más al Este, otro comercio que gira en el rubro de electrodoméstico fue perjudicado en tres oportunidades.
En todos los casos la policía no ha logrado esclarecer estos hechos y estos se suman a los reiterados hurtos que se vienen perpetrando desde el interior de automóviles, así como de bicicletas, motos y ciclomotores.
MAS PEDRADAS. Desde el domingo pasado, la policía viene tratando de ubicar a un joven que utilizando una baldosa de vereda agredió a otro en la cabeza para dirimir un desencuentro generado momentos antes y que le provocó lesiones que hacen temer por su vida.
El hecho se suscitó en las intersecciones de las calle 19 de Abril y Zorrilla de San Martín con las primeras luces del día en circunstancias que dos grupos que se retiraron de un centro bailable comenzaron a enfrentarse por cuestiones aparentemente de polleras.
En esa oportunidad, un joven de 19 años fue agredido con una baldosa en la cabeza que le provocó traumatismo encefálico con hundimiento de cráneo.
Hasta ayer no se había localizado al agresor, mientras que el herido permanece en delicado estado de salud y a la espera de una intervención quirúrgica.