EL ALTO n El flamante presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez, logró ayer un crucial primer acercamiento con las entidades sociales de El Alto, que le permite tomar oxígeno para descomprimir la tensión social y encaminar a su frágil gobierno de transición.
Al concluir una reunión con los dirigentes de esa ciudad de mineros y campesinos combativos, su primer gran desafío desde que asumió el jueves, Rodríguez dijo a la prensa que el sistema democrático renovado tiene que atender prioritariamente la agenda social, que plantea como punto central la nacionalización de los hidrocarburos, el principal recurso de Bolivia.
A la vez ratificó la convocatoria a elecciones generales, uno de los reclamos centrales de los manifestantes de El Alto, los protagonistas principales de los bloqueos a un centenar de puntos del país en las últimas semanas.
De su lado, el líder de la influyente Federación de Juntas Vecinales de El Alto, Abel Mamani, dijo haber percibido predisposición por parte del jefe de Estado a atender sus inquietudes y añadió que a partir del lunes se formarán comisiones conformadas por distintos sectores sociales para que las demandas se agenden en el Congreso Nacional.
Mamani confirmó la tregua al nuevo gobierno que el sábado permitió comenzar a superar un agudo desabastecimiento de gas envasado, alimentos y combustibles que puso al borde del colapso a las ciudades del El Alto y la vecina capital La Paz.
No obstante, reiteró que el martes se realizará una manifestación para repudiar al desprestigiado Congreso boliviano.
Otro de los reclamos de las organizaciones vecinales y de mineros y campesinos de esa humilde ciudad dormitorio de 800.000 habitantes que rodea a La Paz es el llamado a una Asamblea Constituyente y la celebración de un juicio de responsabilidad al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado por la muerte de 80 manifestantes en las protestas de 2003.
Antes de la reunión a solas en la sede de la radio San Gabriel de El Alto, se llevó a cabo un encuentro público en el auditorio de la emisora, donde los dirigentes sociales expusieron sus reivindicaciones ante el presidente.
Rodríguez, de 49 años, asumió el jueves un débil gobierno provisorio —cuyo poder se recuesta en un desprestigiado Parlamento— con la misión de llamar a elecciones antes de finales de año.
Según una encuesta publicada ayer, el 84% de los consultados pide la renovación del Parlamento, y un 46% el cierre del Congreso. AFP