RICARDO SOSA
Mientras varias cifras del primer cuatrimestre ya evidencian la lógica desaceleración de la economía respecto al ritmo de crecimiento del año anterior, hay analistas que plantean dudas sobre si la caída es más fuerte de lo esperada.
En el gobierno no se ven señales de alerta y consideran que todos los indicadores convergen para alcanzar el crecimiento de 6% del PBI para 2005. El jefe de asesore de Economía, Fernando Lorenzo, dijo a El País que no hay "ningún dato "sectorial" que indique que haya una baja drástica en el crecimiento, más allá de lógica disminución de las variaciones positivas luego del rebote en el crecimiento y destacó el crecimiento registrado por las importaciones de bienes de capital. Descartó que existan "dudas" sobre el curso de la conducción económica que lleve a los empresarios a quitar el pie del acelerador en cuanto al ritmo de inversiones y de crecimiento en la actividad.
DUDAS. Si bien no existen datos objetivos de que se pueda profundizar la desaceleración existe la percepción entre economistas, empresarios e incluso técnicos de gobierno sobre un quiebre en la senda de crecimiento esperado.
El integrante del Centro de Investigaciones Económicas y de la consultora CPA, Gabriel Oddone, dijo tener la "sensación" de que existieron ruidos políticos —a lo que se sumaría la incertidumbre sobre la evolución de los consejos de salarios— que podrían haber erosionado las decisiones empresariales. El economista Jorge Caumont también dijo tener esa percepción, aunque todavía se basa sobre elementos "subjetivos" y no en datos concretos.
Mientras en la Cámara de Industrias se alertó sobre un "parate" en los primeras semanas del nuevo gobierno, fuentes de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria coincidieron en que hubo una inflexión en marzo y abril aunque todavía no confirmada por datos oficiales.
La economista de KPMG, Mercedes Rial, sostuvo que la encuesta de la consultora de fines de abril, muestra que las expectativas "cayeron fuertemente". La muestra indica que las previsiones sobre nivel de actividad y ventas "son menos optimistas" de lo que eran en el bimestre anterior y en el mismo mes de 2004.
En PriceWaterhouseCoopers dijeron que la desaceleración era previsible y marcaron como dato a tener en cuenta el crecimiento de las importaciones de bienes alimentarios finales más que de los bienes intermedios.
La analista de Tea Deloitte & Touche, Natalia Nollenberger, resaltó en radio El Espectador la desaceleración "significativa" en la producción industrial. Además observó que la mayor tasa de desempleo registrada en el primer trimestre "obedece exclusivamente a una caída en la tasa de ocupación, lo que también estaría sugiriendo un desaceleración en la actividad económica". Dijo que la caída en el ritmo de crecimiento era "esperada" y que "no debería" sorprender que la suba del PIB en el primer trimestre sea "modesta".
Energía
El consumo de energía eléctrica en el primer trimestre del año creció 3,5% respecto al mismo período de 2004 cuando en las mediciones anteriores las variaciones anteriores rondaron el 5%.
En tanto el robo de energía bajó 1,4% en el primer trimestre del año, respecto al mismo período del 2004.