Zapicán no cree en lágrimas a un mes de la visita presidencial

| Creen haber quedado en la historia. Pero se quejan de que el vecino Pueblo Illescas se haya beneficiado mucho más

LECCION DE HISTORIA. Los escolares de Zapicán tuvieron la oportunidad de expresar en clase sus impresiones sobre la visita del presidente y sus ministras 200x140
LECCION DE HISTORIA. Los escolares de Zapicán tuvieron la oportunidad de expresar en clase sus impresiones sobre la visita del presidente y sus ministras

ZAPICAN | FEDERICO IGLESIAS

Si la histórica reunión del Consejo de Ministros del 25 de abril dejó algo en Zapicán, eso fueron recuerdos. Nada parece haber perturbado la lenta rutina de este pequeño pueblo de Lavalleja que apenas supera los 600 habitantes.

"Tuvimos la sensación de que nos habían conocido y que teníamos un protagonismo que iba más allá de los raid hípicos", dijo Sonia Mazza, directora de la escuela local.

No todos son tan optimistas como la maestra. Ningún ministro ni jerarca del gobierno ha vuelto a interesarse en Zapicán, dicen la mayoría de los pobladores.

Para las zapicanenses ha sido duro ver cómo otras poblaciones se han beneficiado más con el Consejo de Ministros.

Con aire de desánimo Nancy Cabrera, de 52 años, da un ejemplo: "un ejemplo a Illescas —pueblo que está en el límite entre Florida y Lavalleja—. Allí ya fueron tres ministros, el de Turismo, el de Vivienda y el de Transporte y Obras Públicas para inaugurar 23 viviendas de Mevir".

No todas son pálidas en el panorama del pueblo. La directora departamental de Salud de Lavalleja se reunió en la policlínica con un grupo de vecinos para adelantarles que se están ajustando los detalles de un proyecto que se llama "Salud y Producción".

Pretende apoyar a pequeños emprendimientos productivos, especialmente en las áreas de apicultura y huertas orgánicas. El plan será articulado por los ministerios de Salud Pública y Ganadería. Comprendería la zona de Illescas, Valentines, Cerro Chato, Ladrillos, Polanco y Zapicán.

Aunque tampoco beneficia exclusivamente a Zapicán, los productores resaltan que se abrirá una oficina del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

"Para hacer controles sanitarios y otros trámites ante el MGAP, los productores de la región tenían que ir hasta Mariscala. Ahora la oficina se abrirá en una sala del hospital de Batlle y Ordóñez", explicó Cabrera, esposa de un médico local.

LO QUE QUEDA. También se realizaron algunas obras. Se arreglaron las pocas calles de balasto, se reforzó parte de la línea de energía eléctrica que cruza el pueblo, se pintaron la policlínica, la comisaría y la oficina de OSE, se limpiaron algunos predios abandonados, se cortó el pasto y se instaló una antena de telefonía celular GSM que por ahora no le sirve a casi nadie. Casi todos en Zapicán tienen celulares viejos.

Las críticas, en todo caso, vinieron por el lado de la organización. Como todo evento de cierta importancia, la sesión del Consejo de Ministros significó un gran esfuerzo. No faltaron los roces y los celos.

Un grupo de vecinos, agrupados en la ONG "Caminando" fue la encargada de organizar el acontecimiento y trabajaron intensamente previendo todos los detalles.

Pero el secretario de la institución, Ricardo Vázquez, no dudó en calificar el acontecimiento como "mal organizado". "La intendencia fue participada sólo 10 o 12 días antes de la reunión, cuando el primero que tendría que haber sido invitado era el intendente", dijo.

Y en el medio quedó el lugar donde se iba a realizar la reunión: el gimnasio. Mientras que para la Junta nadie había pedido el local, para los organizadores conseguir la llave era toda una "odisea". En definitiva se levantó una carpa en el predio contiguo y ahí sesionó el consejo.

Zapicán no era un mercado cautivo para el nuevo gobierno. Más bien todo lo contrario. Inclusive la deferencia del cónclave ministerial no tuvo excesiva repercusión en la votación durante las recientes elecciones municipales.

El Encuentro Progresista-Frente Amplio contó sólo 98 votos en la localidad, 45 sufragios menos que en las elecciones nacionales de octubre.

"Yo todavía sigo esperando que muchas cosas se cumplan, no sé, no es fácil la cosa", expresó con voz grave, Garibaldi Perna, de 68 años, un conocido lugareño de filiación colorada.

Crónica de un día ventoso

Aquella mañana Tabaré Vázquez llegó con el frío de la media mañana campera, los escoltas motorizados y los ecos de una vieja promesa electoral. Lo esperaban unas 800 personas, varias decenas de organizaciones que iban desde las mujeres rurales hasta los agroindustriales, su abigarrado y heterogéneo consejo de ministros y un pensado y pulido escenario bajo la carpa del acontecimiento. Las mesas del ministros conformando una "U" y en el centro el lugar del presidente. Apenas atrás, y leve pero notoriamente más elevado que el resto de los mortales, estaba el atril desde el que habla la autoridad. Desde ese púlpito republicano, frío pero práctico (parece metálico pero los periodistas aseguran que es de plástico) Vázquez habló y dejó planteados varios de los ejes temáticos de su gobierno y de las líneas comunicativas que desarrollaría en la semanas siguientes. Más tarde descendió y, en el centro de la mesa, escuchó pacientemente los planteos de una larga serie de organizaciones de la zona. Hubo pedidos puntales para Zapicán de mejoras en salud, reparación de rutas y caminos, mayores controles sanitarios...Vázquez escuchó atentamente y dijo que atendería los pedidos, aunque no todos iban a poder ser resueltos. Más allá de las potenciales mejoras que podían estar en juego para Zapicán en la reunión, el día quedó grabado en la memoria de los pobladores. Aunque el presidente, llegado el momento, se tomara literalmente los vientos, porque se fue volando.

Mujica probó el "asado del Pepe"

El ministro José Mujica resultó ser el "personaje del día" coincidieron en señalar todos los entrevistados de Zapicán.

Mujica era la vedette. Todos se querían sacar fotos con él o pedirle un autógrafo, los niños de la escuela, los liceales, la gente en general lo rodeaba y no lo dejaban caminar, recuerda Nancy Cabrera.

Al finalizar la reunión, todos los ministros fueron a almorzar a un lugar diferente, pero Mujica no podía transitar por el pueblo. La muchedumbre se lo impedía.

"Lo traje hasta mi casa, que es una policlínica", cuenta Nancy Cabrera. "Le ofrecí asado al horno con papas. Me preguntó ¿este no es asado Mujica, no?".

El ministro Mariano Arana comió guiso de mondongo junto al músico Cacho Labandera en la casa de una vecina que los invitó especialmente.

El ministro del Interior José Díaz almorzó en la comisaría, mientras que Víctor Rossi lo hizo en uno de los "carritos" que se habían instalado en la plaza.

Otros comieron en una vivienda junto a la Junta Local, donde se sirvió cordero al horno frío.

Los que se retiraron inmediatamente de finalizar la sesión del consejo, fueron los ministros de Economía, Danilo Astori y de Defensa Nacional, Azucena Berrutti.

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