Buenos Aires - La explosión de una caldera hoy en la sede de la mutual judía AMIA causó alarma y obligó a una rápida evacuación del edificio, donde hace casi 11 años murieron 85 personas y otras 300 resultaron heridas a causa del peor atentado de la historia argentina.
El titular de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Abraham Kaul, dijo a la prensa que se registró "una pérdida de gas de una caldera que produjo una explosión" en la sede de la entidad judía, erigida a nuevo como un búnker tras el ataque terrorista del 18 de julio de 1994.
El accidente se produjo pocas horas antes de una visita de la primera dama y senadora Cristina Fernández de Kirchner, quien acaba de regresar de un viaje por Israel y por los territorios de la Autoridad Nacional Palestina.
En esta misma jornada se realizará la ceremonia de toma de posesión de la nueva directiva de la AMIA, representante institucional de la comunidad judía local, de unos 300.000 personas.
"Esto fue solo un desperfecto técnico", dijo Kaul a la prensa al despejar interrogantes sobre un presunto nuevo atentado.
El dirigente dijo que el mecanismo de evacuación de los empleados y visitantes de la sede de la AMIA previsto desde el atentado de 1994 "funcionó normalmente" y que la actividad volvió a ser normal.
La explosión causó miedo entre los vecinos y comerciantes del barrio porteño de Once, que estaban alarmados por la posibilidad que se tratara de un nuevo atentado, lo cual fue desestimado por las autoridades judías.
El atentado del 18 de julio de 1994, que destruyó totalmente la sede de la mutual judía, sigue sin ser esclarecido por la justicia.
Tampoco ha sido esclarecido el atentado contra la embajada de Israel, con saldo de 22 muertos y 200 heridos en 1992.
AFP