El jefe del Departamento de Delitos Complejos, comisario Angel Rosas, afirmó que la presión realizada por la Policía en hoteles, pensiones y casas de inquilinato ha provocado que los delincuentes ya no utilicen esos lugares como escondite.
"Los sujetos requeridos andan indocumentados. Por eso no pueden registrarse en un hotel", explicó el jerarca policial.
Agregó que los hoteleros y encargados de pensiones no se arriesgan a tener problemas con la Justicia por hospedar a un malechor requerido.
Diariamente, efectivos del Departamento de Delitos Complejos realizan un recorrido por los locales que hospedan personas.
En Montevideo hay unas 1.000 casas de inquilinato, 500 pensiones y alrededor de 100 hoteles. En un mes, los efectivos de esta sección tratan de recorrer todos los negocios hoteleros de Montevideo.
Tras recordar que en el pasado era algo muy común atrapar delincuentes hospedados en pensiones, Rosas dijo que, en este momento, ya no se encuentran delincuentes en esos lugares.
Aquellos hoteleros o encargados de pensiones que son detectados en falta por no registrar un huesped, deben pagar una multa. Estas oscilan entre $ 20 y $ 100.