La sede de la empresa Gaseba fue ocupada ayer por un grupo de entre 60 y 70 trabajadores en reclamo del reintegro de despedidos y por estabilidad laboral. Mientras eso ocurría, tres dirigentes despedidos de la empresa ingresaron en el décimo tercer día de huelga de hambre en protesta, informó a El País el dirigente sindical Luis Puig.
La empresa consideró anoche que la pretensión del sindicato es "improcedente" porque se pretende el reintegro de empleados desvinculados en 1996. Gaseba declaró en un comunicado su disposición a negociar aspectos vinculados al desarrollo laboral y profesional pero no "intereses de índole personal".
Gaseba tiene una cartera de clientes de unos 43.000 usuarios de gas por cañería en Montevideo. Puig dijo que el servicio no se ha visto resentido por el conflicto. La empresa, a su vez, declaró que no será responsable de las distorsiones que afecten el servicio en función del conflicto.
Aunque actúa como representante y vocero del sindicato de trabajadores de la compañía, Puig fue despedido en 1999 por la empresa a raíz de otro conflicto laboral. Los jerarcas de la empresa debieron abandonar el edificio tras la ocupación, que se produjo ayer por la mañana.
Por la tarde, los trabajadores se presentaron en la sede del Ministerio de Trabajo.