Buenos Aires- Los obispos argentinos, reunidos en un recinto religioso, aplaudieron la designación del nuevo Papa, el cardenal Joseph Ratzinger. El presidente Néstor Kirchner expresó su deseo de asistir a la entronización del pontífice.
Los miembros de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se enteraron de la elección del sucesor de Juan Pablo II por televisión, recibieron con "aplausos" y con "mucha alegría" la noticia, informó el vocero del Episcopadolocal, presbítero Jorge Oesterheld.
En tanto, en un acto en San Nicolás, 250 km al norte de Buenos Aires, Kirchner dijo a la prensa que tiene la "voluntad" de asistir al acto de entronización de Ratzinger, quien reinará como Benedicto XVI.
"No se sabe todavía cuando será el acto de asunción del nuevo Papa, pero obviamente está la voluntad de viajar", dijo Kirchner.
Argentina y el Vaticano están empeñados en reconstruir sus relaciones dañadas este año luego de que el obispo castrense, Antonio Baseotto, llamara atirar al mar al ministro de Salud por pregonar la despenalización del aborto y el Gobierno lo destituyó del cargo público, aunque sin prohibirle el ejercicio del oficio religioso.
Más de un centenar de obispos del todo el país, que participan de la 89 Asamblea de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) en la Casa de EjerciciosEspirituales María Auxiliadora de la localidad de San Miguel (periferia noroeste), aplazaron por unas horas las sesiones para seguir por televisión las alternativas de la elección.
En la víspera de la elección de Ratzinger, el vicepresidente segundo del Episcopado local, monseñor Domingo Castagna había relativizado la finalmente frustrada posibilidad de que un latinoamericano accediese al trono de SanPedro porque en la región vive casi la mitad de los católicos del mundo.
"¿Cuántos de ellos (latinoamericanos) son cristianos o viven en coherencia con el bautismo recibido? ¿Cuántos de ellos no se han pasado de bandoingresando a otros grupos religiosos o engrosando el amplio margen del secularismo y de la incredulidad?", preguntó ante los obispos.
Y continuó interrogando: "¿Cuántos viven cómodamente una religiosidad sin compromisos en esta sociedad de tantos bautizados que exhibe el escándalo de la injusticia, de la corrupción, del crimen organizado, del atropello a los derechos esenciales del hombre?".
En Argentina, el catolicismo es el culto mayoritario del país, pero se estima que ha perdido muchos fieles que abrazaron, la mayoría, credos de las distintas vertientes evangélicas que han proliferado en los sectores más desfavorecidos.
La población también siguió por televisión el nombramiento del sucesor de Juan Pablo II y, al igual que muchos oficinistas que almorzaban en el centro de Buenos Aires, estaban expectantes ante la posibilidad de que el cardenalprimado de Argentina, Jorge Bergoglio, fuera elegido.
Kirchner tiene previsto viajar a Roma para la entronización de Benedicto XVI e intentar mejorar las relaciones con el Vaticano luego de que exonerara aBaseotto como obispo castrense por haber expresado que "habría que tirar al mar" al ministro de Salud, Ginés González García.
La referencia elegida por Baseotto recordó a los llamados vuelos de la muerte de la dictadura (1976-83) por los cuales centenares de opositoresfueron arrojados vivos al mar desde aviones, un delito por el que ex capitán de corbeta argentino Adolfo Scilingo fue condenado este martes en España a640 años de prisión, entre otras imputaciones.
Los obispos argentinos, que se reunirán hasta el viernes, debatían además el martes sobre la situación social del país, donde la pobreza alcanza a 40% de sus casi 37 millones de habitantes, sin dejar de estar pendientes de las noticias del Vaticano.
AP