La decisión del presidente Tabaré Vázquez de trasladar el próximo 2 de mayo la estatua del Papa Juan Pablo II a los pies de la cruz de Tres Cruces, generó "sorpresa" y malestar en varios grupos del Frente Amplio, por entender que el país "no tiene religión" y porque no todos en la coalición tienen la misma visión sobre el pontífice que el primer mandatario.
La condición de Estado laico del país, y el hecho de que la decisión de Vázquez no haya sido discutida, es cuestionada por los integrantes del conglomerado, por entender que el pontífice recientemente fallecido es una figura "controversial".
El diputado de Asamblea Uruguay, Carlos Varela, tras recordar su condición de ex edil, dijo que lamentaba que la decisión no la adoptara el gobierno departamental.
Remarcó que "la nomenclatura tiene la coherencia para realizar homenajes en la ciudad y nos hubiera gustado tener el suficiente tiempo, para no actuar sobre caliente, sino en base a la perspectiva histórica, porque con estas decisiones la ciudad queda marcada", opinó.
Subrayó que también lamentaba que con "la urgencia que se actúa en este caso, no sea la misma que con el general Líber Seregni". En una línea similar se pronunció el dirigente de Confluencia Frenteamplista, León Lev, que estimó que el tema debería estar en la órbita municipal.
El dirigente comunista Carlos Tutzó admitió que su partido no discutió el tema, y que respetaba todas las creencias. No obstante, aseguró que Juan Pablo II "estuvo en las antípodas del movimiento popular y no colaboró con la Teología de la Liberación". Tutzó remarcó que "Uruguay es un Estado laico, no tiene religión" y que "no es política de Estado, por eso se debe abarcar a todas o a ninguna. Es una iniciativa del compañero Tabaré", precisó.
Entre tanto, el dirigente del Movimiento 26 de Marzo, Eduardo Rubio recordó que cuando se decidió dejar la cruz en Tres Cruces, la medida fue cuestionada, porque "se debe defender la laicidad del Estado".
"Respetamos la figura religiosa, pero la decisión nos causa sorpresa y duda, para que el pueblo uruguayo deba dar un paso tan fuerte de homenajear a una figura de la Iglesia tan controversial", aseveró. Recordó además la postura que asumió el pontífice fallecido con los seguidores de la Teología de la Liberación.
En contraposición, el diputado del Movimiento de Liberación Nacional, Luis Rosadilla dijo que él no tenía definición sobre el tema, pero que su actitud era "bastante abierta" y que estaba de acuerdo con "la integración" del país.
DISCUSION. Por su parte, el diputado herrerista Gustavo Borsari manifestó su satisfacción con la posición expresada por Vázquez, y remarcó su respaldo a la colocación de la escultura del papa Juan Pablo II. Borsari presentó un proyecto de ley para concretar esa medida, después de la propuesta lanzada por el arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, en la misa que se realizó por la muerte del Santo Padre.
Los diputados oficialistas Daisy Tourné y Edgardo Ortuño señalaron que el proyecto no merece discusión al existir una decisión del presidente. El tema aparece en el segundo punto del orden del día de la reunión de la comisión de Constitución de mañana miércoles.