El juez penal de Las Piedras, Martín Gesto y la fiscal Laura Llambí decidieron ayer dejar en libertad, en calidad de emplazado, a un hombre de 29 años que había sido acusado por sus dos concubinas y nueve vecinos de haber entregado cuatro hijos a un abogado, cobrando por cada uno de ellos la suma de $ 30 mil.
El director de Seguridad de la Policía de Canelones, comisario Inspector Félix Riestra afirmó a El País que el magistrado dejó en libertad a las personas emplazadas por finalizar los plazos legales de detención, ya que no quería caer en una privación ilegal de libertad.
"Pero esa no es la decisión final del juez Gesto. Las investigaciones y las instancias probatorias continúan, el magistrado va a tomar una resolución y no es extraño que haya procesamientos", dijo.
El padre de los menores acusado, apodado "el Tiki", vive en un barrio carenciado de Las Piedras. Tiene dos viviendas contiguas donde residen sus respectivas familias, según consta en la denuncia de los vecinos realizada en la Seccional 4ta. de Policía.
"El Tiki" tiene antecedentes penales por varios delitos. No trabaja y tampoco hace changas en la zona, indicaron sus vecinos.
En la tarde de ayer, declararon 19 personas en el Juzgado de Las Piedras: los dos imputados, las concubinas, tres familias que cuidan a los niños en este momento, dos escribanos que expedían documentos sobre la tenencias de los bebés y los ocho testigos que aparecen en dichas actas.
Según fuentes de la investigación, los niños supuestamente entregados por su padre a cambio de dinero y comestibles para sus dos concubinas, tienen entre 15 días y 10 meses de edad.
Las investigaciones policiales, comandadas por el comisario de la Seccional 4ta. de Las Piedras, Rodolfo Sosa, constataron que una familia de Montevideo posee dos niños, una abogada capitalina otro y una familia de Barros Blancos el cuarto chico.
RENCORES. El detonante del problema fue una denuncia de violación contra dos jóvenes de la zona realizada por "el Tiki". Este individuo, con el apoyo del abogado imputado, dijo a la Policía que una de sus concubinas había sido forzada por dos hombres. Indignados, los vecinos reaccionaron y denunciaron que "el Tiki" había entregado sus cuatro hijos al abogado.
Uno de los acusados por "el Tiki", expresó que las dos mujeres, dijo, "lavan de noche para que nadie las vea. Yo no tuve tratos con ninguna de ellas. El inventó eso para perjudicarnos. Y nosotros denunciamos lo que pasaba con sus hijos. Lo sabíamos desde hace tiempo por boca de él y la supuesta venta fue confirmada por una de las mujeres".