Jerusalén - En la Tierra Santa, donde vivió y murió Jesús, fieles cristianos, musulmanes y judíos rindieron tributo el sábado al papa Juan Pablo II y a sus esfuerzos incansables por abarcar a fieles de diferentes religiones.
Aunque su historial en ese sentido no estuvo libre de polémicas, el Papa utilizó sus frecuentes viajes y homilías para promover la reconciliación religiosa. Sus visitas a una sinagoga en Roma y a una mezquita en Damasco fueron las primeras de un Pontífice a tales tipos de templos. Juan Pablo instó con frecuencia a resolver el conflicto árabe-israelí y durante los cuatro años y medio de hostilidades entre ambos pueblos, instó a sus dirigientes a buscar la paz.
"Deseaba la paz para todos" , dijo Mohammad Ahmed, de 22 años, estudiante palestino musulmán que reside en la Ciudad Vieja de Jerusalén. "Deseaba que los fieles de religiones diferentes fuesen como hermanos, no como han sido los judíos y musulmanes" . Cuando el Papa visitó Tierra Santa, en marzo del 2000, instó a musulmanes y judíos a coexistir pacíficamente, recordó Ahmed.
Por su parte, el canciller israelí Silvan Shalom, calificó el deceso de Juan Pablo de "gran pérdida... para toda la humanidad" . "Prometió la comprensión entre las religiones y el diálogo, con su disposición a enfrentar el pasado y una profunda determinación a construir un futuro de comprensión y hermandad entre todas las fieles" , dijo Shalom en una declaración.
Unos 150 fieles, en su mayoría palestinos y algunos peregrinos, se reunieron en la iglesia de la Natividad en Belén para celebrar una misa especial por Juan Pablo II. El padre Amjad Sabbara dijo que el Santo Padre siempre mantuvo a Belén en "su corazón" .
En la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, que marca el lugar donde según la tradición fue crucificado Jesús, fieles de todo el mundo encomiaron las contribuciones de Juan Pablo a la tolerancia y la coexistencia. "Ha sido amado por tantos y ha ayudado a tantos" , dijo el peregrino estadounidense Omer Jackson. "Confío en que su sucesor sea un hombre tan bueno como él" .
Juan Pablo, que se crió en un pueblo polaco con gran población judía, condenó con frecuencia el antisemitismo, y en 1986 hizo historia al visitar la principal sinagoga de Roma. El Papa estableció relaciones diplomáticas con Israel en 1993 y en el 2000 fue el primer Pontífice que visitó el estado judío en 36 años. Durante su visita, el Santo Padre rezó junto al santuario más venerado del judaísmo, el Muro de las Lamentaciones.
No obstante, hubo divergancias de opinión entre Israel y el Vaticano en algunas cuestiones, entre ellas el pontificado de Pío XII. Aunque Juan Pablo expresó arrepentimiento por la falta de protección que recibieron los judíos por parte de algunos cristianos durante la Segunda Guerra Mundial, el Papa beatificó a Pío XII, un Pontífice que dirigió la iglesia durante ese conflicto bélico, y que según algunos judíos no actuó con suficiente firmeza contra el genocidio nazi.
AP