América latina, "tierra de esperanza"

EL VATICANO

Desde su elección como Sumo Pontífice en 1978, Juan Pablo II visitó 26 países de América Latina, "el continente de la esperanza", y de cada uno de estos viajes se llevó recuerdos calurosos de su vida de peregrino, según admitió en varias oportunidades.

Una buena parte de su extenso programa de viajes internacionales corresponde a sus peregrinaciones al continente más católico del planeta.

Juan Pablo II inició su excepcional itinerario de Papa trotamundos en 1979, cuando visitó República Dominicana, México y Bahamas del 25 de enero al 1º de febrero.

Ese es, tal vez, el viaje que llevará por siempre en el recuerdo. Hacía apenas cuatro meses que ocupaba el trono de San Pedro cuando decidió asistir a la reunión del Celam (Consejo Episcopal Latinoamericano) que se realizaba en México.

Los obispos latinoamericanos y el pontífice la recuerdan como una visita de gran envergadura doctrinal. Pero en todos ellos quedó sobre todo un recuerdo afectivo por ese contacto directo —tan poco común hasta entonces— con la máxima autoridad de la Iglesia, inalcanzable a los ojos de muchos.

Durante su pontificado, visitó todos los países de América Latina. Estuvo además cinco veces en México, cuatro en Brasil y dos en Perú, Uruguay y Argentina.

MINORIAS. En esas incursiones al continente más católico del planeta, Juan Pablo II siempre tuvo una palabra de aliento para los indígenas y mineros explotados, para los campesinos perseguidos, para los políticos maniatados ideológicamente y contra las dictaduras.

Con espíritu de pastor —pero desafiando las reglas de los propios dictadores—, visitó algunos países en momentos críticos de su historia, como a Argentina de los militares en guerra con Gran Bretaña por las Malvinas (1982), la Guatemala del general Efraín Ríos Montt (1983), el Chile del general Augusto Pinochet (1987) y el Paraguay del general Alfredo Stroessner (1988).

Pero su viaje histórico fue el que realizó a Cuba en 1998, cumpliendo el sueño de visitar el último bastión del comunismo.

Durante 10 años se había hablado periódicamente del viaje del Papa a Cuba sin resultados, mientras las diplomacias de ambos países intensificaban sus encuentros.

Las puertas de la isla caribeña se abrieron para el líder de la iglesia católica en noviembre de 1996, cuando recibió en el Vaticano a Fidel Castro.

Uno de los mayores resultados de la gira papal a la isla comunista fue la liberación de más de 200 disidentes internos, anunciada en febrero, a menos de un mes de su visita. Otro resultado fue el anuncio por parte de Estados Unidos de una flexibilización del bloqueo a Cuba.

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