Con poco público en las tribunas y en el resto del predio, se inauguró la 80º Semana Criolla del Prado. Además del tradicional concurso de jineteadas y de tropillas, donde habrá 108 jinetes por día, este año se amplió el número de puestos artesanales y gastronómicos. El intendente de Montevideo, Adolfo Pérez Piera, dijo a El País que espera que "sea un paseo familiar" y de gran atractivo turístico.
"El clima no ayudó", comentó un paisano, oriundo de Tacuarembó y jinete "hasta 1963". Así justificó la poca concurrencia de público a la jornada inaugural, ya que en las tribunas hubo cerca de 200 personas sentadas y poca gente recorrió los stands. Ayer el cielo estuvo nublado y llovió en algunos momentos.
Sin embargo, las autoridades municipales estiman que 350.000 personas visitarán la Criolla 2005.
El paisano se apellida Reyes y tiene 66 años. Según contó, todos los años viene a Montevideo para este evento de turismo. "Lo que más me gusta son las jineteadas. Lo demás me da lo mismo". Y no es el único. En la tribuna había otros que —con toda la apariencia de los hombres y mujeres de campo—, miraron las primeras jineteadas de la semana; también familias, que aplaudieron tanto las grandes jineteadas como las caídas.
Mientras tanto, en los alrededores, familias enteras recorrieron el predio. Con termo y mate en mano, pasaron la tarde caminando entre los stands. Algunos aprovecharon para comprar tortas fritas, acorde con el clima del día.
Este año, además del tradicional concurso de jineteadas, hay 200 puestos artesanales, cuatro sitios para muestras culturales, varios puestos y plazas gastronómicas, y cuatro escenarios para espectáculos. También, todas las noches de la semana hay fogones y peñas.
AL RUEDO. "Tenemos una fiesta popular con toda la barba", dijo Adolfo Pérez Piera a El País. Y agregó: "Es un buen paseo para que vengan padres, hijos, nietos y abuelos, que van a pasarla bien".
El intendente de Montevideo fue el encargado de inaugurar la Semana Criolla de este año.
El paseo familiar que propone Pérez Piera puede incluir espectáculos varios, almuerzo y cena. La plaza de comidas de la Criolla tiene un restaurante, una parrillada, pizzería y más. Hay carros de comida rápida, puestos que venden tortas fritas, churros, helados y postres.
Ayer, después del desfile inaugural, en las mesas cercanas al ruedo hubo parejas y familias comiendo.
Después del almuerzo, además de tener la posibilidad de observar el concurso de jineteadas o el de tropillas. Este año concursarán 108 jinetes por día; está en juego un total de 583.200 pesos en premios entre los jintes y 545.200 entre tropillas.
Pero también se pueden visitar los distintos stands. La feria artesanal tiene más de 200 puestos, con artículos variados; se venden artículos en cuero, madera, cerámica, entre otros, así como productos comestibles, como mermeladas y dulces. También, como otra opción, se pueden visitar las exposiciones culturales y científicas; se destaca una muestra interactiva sobre el mate, en la entrada a la rural.
A media tarde abren los escenarios. Este año son cuatro. En el "Alfredo Zitarrosa" se presentan cantores populares; en el "Carlos Molina", cada noche se homenajea a un payador; en el "Flor María de Ayestarán", comienza hoy el concurso de guitarra negra y otro de danza folclórica, con más de 50 grupos inscriptos.
El campanazo que no se escuchó
"Vamos a dar el campanazo inicial. Ya está todo pronto para arrancar, así que vamos a largar para que esto no se demore más", dijo Adolfo Pérez Piera, el intendente de Montevideo. Sin embargo, cuando el desfile —sencillo y sin discursos— terminó, no hizo sonar ninguna campana.
Como sucede todos los años, los paisanos de a pie y a caballo que participaron del "Paseíto de la Tradición", que recorre distintos barrios de la ciudad, entraron al ruedo; niños y adultos con ropas tradicionales ocuparon sus puestos para el desfile. Después fue el turno de los jinetes. Adelante, portando el pabellón nacional, iba Don Dimer "Yeye" Delgado, el capataz de campo; detrás los jinetes, abanderados, padrinos y paisanos a pie y a caballo.
En las tribunas el público empezó los aplausos. En el palco oficial también, donde el intendente, directores de la comuna y ediles seguían atentamente el desfile. Incluso también Ricardo Ehrlich, candidato a intendente de Montevideo.
Los jinetes dieron una vuelta al ruedo. Lo siguieron los niños y adultos del "Paseíto". Se detuvieron frente a los mástiles, donde fueron levantados los pabellones nacionales; con los símbolos patrios en alto, se escuchó el himno. Después, todos los jinetes y paisanos se retiraron y sólo quedó el capataz que, con un gesto hacia el intendente Pérez Piera, pidió la autorización para comenzar la primer jineteada.
Todo quedó pronto. No hubo más que decir. Los potros fueron colocados en los palenques, los jinetes y apadrinadores tomaron sus puestos, y el primer campanazo no lo dio el intendente.
Precios y beneficios
La Criolla del Prado abre sus puertas a las 8 de la mañana, hasta el domingo 27 de marzo.
Las entradas generales valen 40 pesos. Las tribunas numeradas valen 60 pesos. El palco vale 100 pesos.
Los que deseen concurrir a los espectáculos después de las 21 horas, sólo pagan 25 pesos.
La feria artesanal y las muestras abren a las 10 de la mañana.
Los clásicos paseos de la Semana Criolla salen a las 14 horas. El boleto cuesta 40 pesos. Parte de Lucas Obes 1011, y recorrerá distintos barrios de Montevideo. Empiezan hoy.
La entrada a la Criolla trae beneficios: presentándola en la Sala Zitarrosa se obtiene un "dos por uno" para el espectáculo "Turismo Mágico".
Además, con la entrada, también se adquiere pase libre para cualquier espectáculo de la Comedia Nacional.