Los trabajadores de Funsa realizarán a partir de hoy guardias internas dentro de la fábrica y reprimirán el ingreso de los ladrones que ingresen a la planta, dijo a El País el presidente del sindicato de dicha fábrica, Luis Romero.
"Dentro de la fábrica, la ley la pondrán los trabajadores. Va a primar la defensa de los derechos de los trabajadores", dijo el sindicalista.
A partir del sábado 5 hasta ayer, la fábrica fue consecutivamente robada por delincuentes que ingresaron en todas las áreas de Funsa para robar guantes, maquinarias, computadoras y realizaron destrozos en varios sistemas de producción, lo cual afectó el inicio de la fabricación de neumáticos.
"Estamos muy enojados. Están destrozando nuestra fuente de trabajo. No estamos buscando líos y no fuimos nosotros que generamos esta situación", explicó Romero.
En este momento, Funsa es administrada por una cooperativa integrada por 152 trabajadores.
QUEJA. Dirigentes sindicales de Funsa plantearon ayer al subsecretario del Ministerio del Interior, Juan Faroppa, los destrozos causados por vándalos y ladrones.
A las 9.30 horas de hoy, el ministro del Interior, José Díaz, recibirá una delegación de trabajadores de Funsa, quienes reclamarán una mayor acción policial en Villa Española, barrio donde está ubicada la fábrica.
En los últimos cinco días, los delincuentes robaron guantes, computadores, radios y provocaron roturas en equipos claves para la elaboración de productos en goma.
A las 15 horas de la jornada pasada, fue tiroteado un trabajador que estaba instalando un sistema de alarmas en la planta.
"Se trata de personas que no tienen hambre ni buscan trabajo. Son vándalos que realizan destrozos en la fábrica y luego malvenden lo que roban", explicó Romero.
Según el dirigente sindical, el nuevo Código del Niño "ata de pies y manos" a la Policía en los procedimientos con los menores.
"Pero uno tiene las manos y los pies atados, hasta que los desata. Acá va a pasar algo porque no vamos a dejar que nos sigan robando", dijo Romero.
El gremialista destacó que hacía mucho tiempo que los delincuentes "no se animaban" a robar la fábrica hasta el sábado 5 cuando ocurrió el primer robo. Agregó que los ladrones "se han cebado" con Funsa, sabedores que allí encontrarán equipos para luego venderlos a bajo precio para "comprar drogas".
EFECTOS. Romero advirtió que los delincuentes ingresaron en prácticamente todas las áreas de la planta fabril. El sábado pasado, agregó, entraron por una cerca electrificada y debieron huir porque sonó la alarma.
"Como Funsa es una fábrica grande, han penetrado por lugares que no están cercados", señaló.
Los hurtos y los destrozos, dijo, "han provocado atrasos" en la preparación de la planta para la elaboración de neumáticos, proceso que comenzaría en breve.
En una de las áreas donde los daños fueron mayores fue en Bambury, una sección donde comienzan todos los procesos para la elaboración de gomas. Los trabajadores confían en que con su propia vigilancia se acabarán los robos.