CANELONES | PATRICIA MANGO
El nuevo jefe de Policía de Canelones, el inspector mayor (r) Sergio Guarteche, dijo que en este departamento se trabaja con el mínimo de personal policial y que se necesitan otros 700 funcionarios.
Guarteche asumió el jueves pasado en Canelones, departamento en el que se desempeñó durante 28 de los 33 años de carrera en la Policía.
El jerarca informó que el diagnóstico de situación realizado por las autoridades salientes habla de la necesidad de reforzar por lo menos con 700 hombres la plantilla de personal.
Guarteche asumió el "gran compromiso" con "el bien y la seguridad pública", para lo que instrumentará una Jefatura "de puertas abiertas", disponible las 24 horas.
En sintonía con la directiva del ministro del Interior, José Díaz, de "humanizar" la Policía, Guarteche prevé aplicar esa medida en Canelones, como forma de "mejorar el relacionamiento" con la sociedad y llegar "al corazón del pueblo".
CARCEL. Según información recogida por Guarteche, este mes culminarán las obras en la nueva cárcel departamental que todavía no ha tenido oportunidad de conocer.
En el actual centro carcelario conviven más de 600 reclusos, aunque fue diseñado para 370 personas. El comando anterior licitó la construcción de un nuevo edificio con capacidad para 396 más y, si bien se inauguró en el mes de diciembre, no pudo ser habilitada porque aún quedaba la cocina sin terminar.
El jerarca reconoce el "gran problema" que se generará al momento de la apertura con la disposición de una guardia de por lo menos 88 efectivos. "Es muy difícil" porque actualmente "se trabaja con el mínimo de personal", explicó.
Guarteche se refirió, además, a la situación de los efectivos policiales: admitió que "sufren estrés y cansancio" y aseguró que "el mal gravísimo" es el servicio 222, porque "resta agilidad en el trabajo".
Señaló, sin embargo, que ese servicio "es necesario", porque permite a los funcionarios policiales percibir un salario extra.
Guarteche ingresó a la Policía en abril de 1971. Su primer destino como agente de segunda fue la Seccional 1a de Canelones, donde estuvo dos años y pasó a la Escuela Nacional. De allí, egresó como oficial y se le destinó a Shangrilá.
Dos años después dejó esa zona y pasó por varias seccionales, con lo que totalizó 28 años en el departamento.
Trabajó tres años en el Hospital Policial, y un año en la Dirección Nacional de Cárceles. También estuvo en Florida, donde se desempeñó como subjefe.