ROMA n El papa Juan Pablo II, con aspecto débil pero lúcido, reapareció ayer ante una ventana del hospital en que convalece de su crisis respiratoria más reciente, saludando con la mano y haciendo la señal de la cruz sobre los peregrinos que acudieron a verlo.
"Una vez más, quiero expresar mi gratitud por todas las muestras de afecto que me habéis dirigido", dijo el Pontífice en un mensaje suyo leído por el arzobispo argentino, monseñor Leonardo Sandri, en la explanada de plaza San Pedro. En particular, agradeció "a los judíos y musulmanes por sus oraciones" en favor de su curación, agregó el Papa.
Juan Pablo II fue recibido con aplausos y flores por las personas que llegaron hasta el hospital, en medio de escenas de profunda conmoción cuando Karol Wojtyla se asomó a la ventana de su habitación. El pontífice lucía alerta, sentado tras el cristal de la ventana cerrada. Levantó varias veces los brazos para saludar y bendecir a la multitud, pero no habló durante su breve aparición, de tres minutos de duración.
"El habla a través de su sufrimiento", dijo el cardenal Joseph Ratzinger a la emisora de televisión italiana RAI. AP y ANSA