DURAZNO | PABLO ANTUNEZ
Un mal endémico de la ganadería uruguaya ha sido y sigue siendo el bajo índice de procreos. Los datos históricos revelan que de 100 vientres paridos, sólo 65 llegan con su ternero al pie al momento del destete y mientras el Uruguay incrementa su producción de carne y apuesta a abrir nuevos mercados, los vientres siguen produciendo la misma cantidad de terneros, si no hay factores climáticos que hagan bajar más aún los índices reproductivos.
Por eso, las nuevas autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca estudian mecanismos para fortalecer el sector de productores dedicados a la cría, y entre esas herramientas analiza utilizar parte de la devolución de impuestos que hoy tiene la industria frigorífica exportadora y distribuirlos mejor a lo largo de toda la cadena, desde el invernador hacia atrás, hasta llegar al criador.
Si bien la propuesta parece haber avivado las brazas de un fogón abandonado, todavía se está estudiando la medida y no está definido cómo se va a implementar.
"Vamos a trabajar con todos los integrantes de la cadena cárnica, analizando esa devolución de impuestos de dónde sale y hacia dónde va", aseguró el subsecretario Ernesto Agazzi a El País.
Sin pelos en la lengua, el jerarca de visita en la Expo Durazno aseguró que la percepción que hoy tiene el MGAP, "la información que manejamos hasta el momento, que no es la oficial, es que existe una devolución de impuestos que no va hacia atrás en la cadena". La misma se calcula desde el comienzo de la cadena cárnica hasta la exportación y se les devuelve a los frigoríficos exportadores y "después eso se lo queda la industria".
Según explicó la propia industria cárnica "manifestó buena voluntad para discutirlo y nos dice que es así, pero que si discutiéramos de otra manera se hará de otra forma. Vemos que hay un ambiente propicio para que la devolución de impuestos a la exportación de carnes abarque a todos los que realmente conforman la cadena y que no quede trancada en el último eslabón que es la exportación".
ESTUDIO. Por el momento no se manejan plazos para analizar y modificar el sistema hasta hoy vigente, pero lo que se descarta desde ya es que ello pudiera afectar el precio de la carne, porque sólo abarcará a la que se exporta al mundo.
"El sistema tampoco va a trancar la ecuación del frigorífico, si exportamos 100 y se devuelven 10, el problema es cómo se distribuyen esos 10, no queremos que queden sólo en el frigorífico", aseguró Agazzi.
También negó que la iniciativa que promoverá la Secretaría de Estado vaya a tirar abajo el precio de las haciendas, sino que, "en realidad, lo que va a afectar es la rentabilidad de cada uno de los eslabones de la cadena. Entonces, ahí viene un asunto importante, porque nosotros queremos mejorar la renta de los eslabones más débiles".
FORTALECIMIENTO. El Proyecto de Desarrollo Ganadero, financiado con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tendrá segunda fase, pero ahora "estará apuntado a la cría". La primera etapa insumió un monto de U$S 8.000.000 y ahora abarcará U$S 30.000.000.
"Nuestros técnicos están estudiándolo, le planteamos al BID una reforma y el organismo lo aceptó", dijo el subsecretario del MGAP.
Sin profundizar demasiado en los cambios, adelantó que se incluirán "estímulos a la cría y también a la integración de los distintos eslabones de la cadena, pero de una forma diferente. Lo estamos estudiando, será organizado con lineamientos distintos, con más componentes de capacitación, con una verdadera actividad de extensión".
Una vez más reiteró que el eje del proyecto son "los ganaderos familiares y este sector precisa capacitación tecnológica, asociativa, asesoramiento y una verdadera extensión.
Estamos dentro de los plazos previstos y se sigue estudiando esta herramienta, no hay por qué apurarse demasiado".
Sí a la trazabilidad y también para Dicose
El subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, afirmó que la Dirección de Contralor y Semovientes "seguirá existiendo", pese a que se impulsará la trazabilidad, como lo hicieron hasta el momento las anteriores autoridades de la secretaría de Estado.
Según Agazzi "el problema es que el sistema nacional de trazabilidad individual, tal como está implementado, con la tecnología y con la forma en que se está llevando adelante, no está dando la información que se necesita para garantizar la trazabilidad", estimó el jerarca.
El Poder Ejecutivo aspira a que se avance en la trazabilidad, pero "lo vamos a hacer con otras bases". El Sistema Nacional de Identificación Ganadera (Snig), que impulsa el programa piloto de trazabilidad individual, "con la empresa que ganó la licitación, con la forma como se hicieron las guías, los certificados y tal como está funcionando hoy, no está dando información, la está trancando. Su funcionamiento es esencial y es parte de la política de calidad que vamos a impulsar", dijo el Ing. Agazzi.
Pensando en México
"Tenemos la esperanza y algo de información de que la apertura de México para la carne bovina se puede destrabar antes del período que se dijo. La negociación no se trancó por motivos políticos, sino por una modalidad de discusión, por eso si comenzamos a negociar de nuevo, tenemos la esperanza del éxito. Eso sí, la firma de la inocuidad de los alimentos la hará Uruguay, porque le corresponde a sus autoridades sanitarias". (Ernesto Agazzi)