Voraz incendio tomó Parque Nacional y un autódromo

| El viento cambiante y las altas temperaturas registradas en el departamento complicaban la operativa

RIVERA | Freddy Fernandez

Bomberos, policías, soldados y particulares trabajaron "a brazo partido" intentando controlar un incendio de proporciones que se desató en el Parque Municipal Gran Bretaña y que luego se extendió al autódromo Eduardo Cabrera, en cuyo trazado hay cientos de neumáticos de camiones, que al convertirse en pasto de las llamas ayudan a avivar el fuego que avanza favorecido por la sequía.

Cabe consignar que en la tarde de ayer, la temperatura en casilla de meteorología se ubicó en 39º mientras sobre césped el termómetro llegó a 45 grados, temperatura que en la zona de basalto superficial, seguramente fue varios grados superior.

Lenguas de fuego de varios metros consumieron parte de la flora autóctona, conformada por diversas especies del monte nativo.

Un jerarca municipal comentó que "en lugares donde la empresa concesionaria del Parque Municipal había realizado tareas de limpieza, los daños fueron poco significativos".

En el lugar se constituyó el Director de Seguridad de Jefatura, Comisario Inspector Enrique Guedes, quien comentó a El País: "El viento se está convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza, ya que cambia de orientación en cuestión de minutos".

"A ello hay que agregarle que el pasto está muy seco, y las especies autóctonas son altamente combustibles".

El jerarca, que hace pocas horas asumió su cargo, reconoció que "no es nuestra competencia específica combatir incendios, pero estamos colaborando, ya que bomberos, soldados y funcionarios municipales han debido enfrentar una tarde complicada".

El sábado, los bomberos combatieron cuatro incendios. En Amarillo, a 60 kilómetros de la capital departamental, efectivos de Minas de Corrales y Vichadero debieron hacer frente a un siniestro que consumió 1.300 hectáreas, 250 de ellas correspondientes a bosque nativo.

En tanto, en los alrededores de la capital se desataron dos focos. En uno, en las inmediaciones del hogar de varones del INAU, las llamas consumieron una hectárea de pasto y malezas y sobre Ruta 27, en una empresa forestal, el fuego consumió 10 hectáreas de forestación.

INSOLITO. Cuando todos miraban al oeste de la capital departamental, hacia la Cuchilla Negra donde están enclavados el Autódromo Eduardo P. Cabrera y el Parque Municipal , sorpresivamente a la entrada de la ciudad, en barrio La Raca, se desató un incendio, a escasos metros de una vivienda, y a pocos metros más apareció otro foco.

Las llamas avanzaron con tal rapidez que llegaron al otro extremo del campo, acercándose a pasos agigantados a la cancha de Huracán, en las inmediaciones del estadio Atilio Paiva Olivera.

La nota insólita la dio un vecino, cuya vivienda quedaba calle por medio, quien se negó a colaborar con agua, porque "está muy cara". Su actitud, "propia de un amargado" al decir de un joven, llevó a que los demás vecinos fueran a buscar agua a sus domicilios a más de 50 metros del lugar, comentando, entre dientes "esto es insólito, voy a mi casa a buscar agua para salvar la casa de una persona que se niega a colaborar".

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