JOSE GALLO
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¿Cuántos jóvenes se van cada año de nuestro país en busca de oportunidades que aquí no se presentan? ¿Cuántas ideas o emprendimientos quedaron en algún cajón porque no encontraron respuesta a la hora de golpear puertas? Una buena manera de eliminar este obstáculo es Desafío Joven, un programa impulsado por la empresa Shell y la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) que durante el 2004 realizó por primera vez esta experiencia en Uruguay.
¿QUE ES? Desafío Joven está dirigido a jóvenes entre 18 y 27 años y la clave está en el proceso de aprendizaje, por el cual los jóvenes aceptan el desafío de crear su propia empresa. El programa se desarrolla en 25 países y ya han participado 5 millones de jóvenes en el mundo.
Una de las principales ventajas del proyecto es que la convocatoria para inscribirse es totalmente abierta. Sólo se les pide una idea y ganas de llevarla adelante, lo que brinda oportunidades a aquellos que no han tenido posibilidad de formarse, pero que son grandes emprendedores y que además tienen buenas ideas. Luego de inscribirse, a cada joven se le asigna un consejero, un empresario con experiencia, quien trabaja en forma voluntaria como guía para transformar la idea en un plan de negocios que será la base de la futura empresa. El plan cuenta con ocho puntos que detallan cada aspecto del proyecto, lo que es fundamental a la hora de posicionar el producto en el mercado. Además, los jóvenes asisten a jornadas de capacitación en diversos aspectos empresariales y de mercado.
URUGUAY. En esta primera experiencia participaron 393 jóvenes, de los cuales 100 trabajaron con proyectos tan dispares como cría de caracoles, fabricación de panes de cinc o un cybercafé montado en un ómnibus y destinado a los turistas. De ese centenar de proyectos, 54 lograron entregar su Plan de Negocios, siete llegaron a las últimas etapas pero no lo entregaron y 39 abandonaron a lo largo del programa. En noviembre se seleccionó a los diez finalistas y, de ellos, el jurado eligió a los tres ganadores, destacando en una mayor medida las cualidades personales, los informes de los consejeros y el espíritu emprendedor.
Ricardo Bonner, con su proyecto Cabalgatas en Uruguay, obtuvo el primer premio de 4.000 dólares; el segundo lugar (2.000 dólares) fue para el proyecto de Natalie Masaguez, Emergencia y mantenimiento de inmuebles; mientras que María Eugenia Lorenzo, con Producción y comercialización de hongos comestibles recibió el tercer premio (1.000 dólares).
La variedad de propuestas y de empresarios varía aún entre los finalistas. Ricardo Bonner, de 26 años, está terminando su carrera de economía y su propuesta tiene que ver con el campo uruguayo y la explotación de su tradición. Natalie Masaguez tiene 21 y sus estudios estarán encaminados a enriquecer su proyecto que se desarrolla en dos barrios muy populosos de Montevideo: Pocitos y Punta Carretas.
Cabalgatas en Uruguay es un programa de turismo ecuestre y cultural de una semana de duración, haciendo todo el recorrido por los campos de la zona Timote (Florida), hospedándose en distintas estancias cada noche. La idea surgió como forma de mejorar el servicio que Ricardo prestaba como guía turístico en San Pedro de Timote. "Ahí aprendí mucho sobre el manejo de las cabalgatas y tuve contacto directo con turistas extranjeros. La idea es aprovechar el aprecio que tienen por nuestro campo, nuestra cultura gaucha y los atractivos únicos que brindan las estancias de esa zona junto al caballo criollo, que fue declarado recientemente como patrimonio cultural".
El proyecto, que está dirigido a expertos jinetes extranjeros pero con la posibilidad de hacer cabalgatas de menor duración para uruguayos o jinetes de la región, ya está muy bien encaminado: fue presentado en San Pedro junto a todas las estancias involucradas y con representantes de la Intendencia de Florida, tiene una página web (www.gaucho-ride.com) y fue convocado por el ex ministro de Turismo, Pedro Bordaberry, junto a otras empresas de este rubro, para darle forma a este nuevo turismo en Uruguay.
El proyecto de Natalie es totalmente distinto ya que es un servicio integral de emergencias y mantenimiento para todo tipo de vivienda, con un innovador sistema de abono mensual. Este abono trabaja constantemente en beneficio del inmueble, amoldándose con su línea de créditos a la medida de cada cliente, tanto en obras de reciclajes, impermeabilización y pintura. El nacimiento también es muy diferente. "Se me ocurrió adaptando un proyecto familiar donde busqué generar trabajo para un gremio en reciente desocupación (el de la construcción) y para que las personas que se les dificulta el constante mantenimiento de su vivienda, puedan realizar dichas tareas". Natalie aprovechó al máximo las ventajas que le ofrecía el programa. "Hubiera sido terriblemente dificultoso para cualquier joven creativo, sin experiencia comercial, llevar a cabo una idea compleja sin la oportunidad, la orientación, la organización y el apoyo que me brindó el programa. Fue como hacer un curso de 15 años en 90 días".