La decisión del gobierno electo de disponer cuatro cargos de los cinco que componen el Codicen, disparó un fuerte malestar en el Partido Nacional, y en la cita del Directorio de la víspera, varios de sus integrantes consideraron la posibilidad de no votar las venias cuando lleguen al Senado.
El tema acaparó la reunión del Directorio, en medio de la cual, su presidente Jorge Larrañaga se comunicó telefónicamente con el mandatario electo Tabaré Vázquez, a los efectos de confirmar la información sobre la futura composición de la dirección de la ANEP, luego de que el senador Gustavo Penadés señalara que era imprescindible ese contacto porque el Partido Nacional no podía seguir enterándose de las cosas por la prensa.
En efecto, en la conversación, Vázquez ratificó a Larrañaga el criterio de presentar cuatro de los cinco cargos. En los hechos, el Directorio no adoptó una postura definitiva. Las posiciones más duras fueron las sustentadas por el ex presidente Luis Alberto Lacalle y el ex senador Carlos Julio Pereyra.
Fuentes nacionalistas puntualizaron que Lacalle habló de violación del acuerdo firmado la semana pasada por el gobierno electo y los partidos de la oposición, y dijo que era muy importante que los dos partidos tradicionales estuvieran en el seno del Codicen, como manera, incluso, de debatir la reforma educativa que se ha llevado adelante a partir de la presencia de Germán Rama en ese organismo entre los años 1995 y 2000.
Lacalle defendió además la presencia de los colorados en el Codicen y dijo que la misma no se podía medir por el resultado electoral del 10%.
Pereyra, en tanto, coincidió con Lacalle y consideró que no es aceptable que un solo partido domine la enseñanza. Ambos hablaron de dejar de lado las negociaciones por los entes en su globalidad.
En la reunión, el senador Sergio Abreu buscó poner paños fríos al caldeado clima del Directorio, manifestando su malestar por la situación y diciendo que había que actuar con firmeza, pero también con prudencia, porque el país "requería de acuerdos".
En el marco de su razonamiento sobrevoló el concepto de que los blancos cada vez que manifiestan su malestar "se van a las cuchillas", mientras que los colorados "se van al Estado". En el marco de ese razonamiento, algunos de los directores recordaron que los directores de Impositiva, Aduanas y Servicio Civil, serán colorados.
El senador de Correntada Wilsonista, Francisco Gallinal, también llamó a la prudencia por esta situación.
En declaraciones públicas, Gallinal sostuvo que la medida del gobierno electo "no es acertada" y que existía "malestar y preocupación" en el Partido Nacional.
Gallinal señaló que la situación "no se condice con el buen ambiente" de las reuniones multipartidarias. Abogó por una representación pluralista y que defienda la laicidad.
Gallinal aclaró que las negociaciones por los entes y servicios descentralizados será una cuestión que comenzará a analizarse pero que irá por carriles distintos.
COLORADOS. Mientras tanto, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado tiene previsto reunirse mañana miércoles para analizar la situación política tras las designaciones en el Codicen, en medio de un ambiente también de malestar. "Suenan tambores", comentó a El País una alta fuente colorada para revelar el estado de ánimo.
Mayoría para expulsar al grupo JRN
El senador Julio Lara transmitió en la víspera que hay voluntad mayoritaria en el Directorio del Partido Nacional para expulsar de la colectividad a la agrupación Juventud por el Resugir Nacionalista (JRN).
El grupo ingresó en el Partido Nacional en diciembre de 2002 y participó de las elecciones internas de junio de 2004. Lara recordó que existe una resolución del Directorio de octubre de 2003, advirtiendo sobre las actividades de sus integrantes.
"Hay voluntad de expulsar a esta agrupación", dijo Lara, aludiendo a las consignas nazi que ha invocado la agrupación.
El grupo envió una nota y pidió ser recibido por el Directorio.
En los hechos, el ejecutivo nacionalista pasó el tema a la comisión de Asuntos Políticos, de manera que ese cuerpo realice una evaluación de la situación. "El Directorio debe dar una respuesta contundente y no tolerar que en su seno existan agrupaciones que tengan el más mínimo contacto con el nazismo", dijo Lara.