MADRID | EFE, AFP y DANIEL BELTRAN ROHR, CORRESPONSAL EN MADRID
La alta abstención en el referéndum celebrado el domingo en España sobre la Constitución Europea, que se saldó con un amplio respaldo popular, enfrentaba ayer al Gobierno y la oposición, que se acusaron de haber fomentado una escasa participación.
El triunfo del "sí" fue aplastante, con el 76,73 por ciento de los votos frente al 17,24 por ciento del "no" y el 6,03 por ciento del voto en blanco, pero el resultado quedó en entredicho después de que sólo un 42,32 por ciento de los censados fuera a votar. El que el índice de participación fuera el más bajo de los registrados en España desde la restauración de la democracia en 1975 fue interpretado por la oposición como un fracaso del Gobierno.
El presidente del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, criticó en rueda de prensa el triunfalismo del Ejecutivo y consideró que la alta abstención empañó el resultado; (el gobierno) "quiso ser el primero, ser un modelo y se precipitó. Esta participación no es modelo para nadie", afirmó, en respuesta a la valoración que el jefe del Ejecutivo hizo en la noche del domingo sobre una jornada que calificó de "histórica". Mientras tanto, el secretario general del PP, Angel Acebes, señaló que la baja participación "es un fracaso del Gobierno y de su presidente".
Sus declaraciones fueron contestadas por el secretario de Organización del Partido Socialista (PSOE), José Blanco, quien acusó al PP de cambiar "la realidad" al hablar de fracaso de participación en el referéndum, que Blanco calificó de "rotundo éxito para los ciudadanos, para España y la Unión Europea".
NEGATIVOS. Desde el campo del "no", el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, hizo una lectura crítica de las cifras y se felicitó por el "éxito" que supone para los detractores del Tratado los casi dos millones y medio de votos negativos, un 17,24% de las adhesiones, que fueron especialmente altos en las regiones del País Vasco (33,66%) y en Cataluña (28,07%), donde la mayoría de grupos nacionalistas rechaza el Tratado por considerar que no recoge sus reivindicaciones. También cuatro distritos de derecha de la capital española se acercan a la barrera del 30%, a pesar de las consignas oficiales de apoyar el Sí que impartió el Partido Popular (PP). Días antes de la consulta popular, el gobierno estimaba extraoficialmente que el PP había dado "luz verde" a sus filas para votar por el No.
PRENSA ESPAÑOLA
El diario El País (cercano al gobierno) atribuye la débil asistencia a las urnas a la falta de incertidumbre acerca del resultado, y entiende que "nadie debe vanagloriarse del insuficiente interés que ha suscitado la consulta", la primera de las diez previstas en Europa hasta 2006.
Sin embargo el periódico El Mundo (liberal) admite que aunque baja, "la participación del 42% es mayor de lo temido y se puede considerar razonablemente aceptable".
"Sí abrumador, pero..." es el título del editorial del diario catalán La Vanguardia (demócrata-cristiano) para el que el resultado "no admite la más mínima duda" y significa que "una gran mayoría de los españoles sigue viendo en la Unión Europea el espacio democrático más importante del mundo".
Los diarios de derecha insisten en la baja participación. "Sin pena ni gloria" es directamente el título del editorial del diario ABC, para el cual "no hay motivos para el entusiasmo".