Asesinan a mansalva a un guarda; paro de transporte

| El trabajor de 57 años ultimado de un balazo había dicho a sus compañeros que no se iba a dejar robar más

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"Yo cerré los ojos y no ví nada. Después escuché el disparo del rapiñero. La bala dio en una ventanilla de la puerta", dijo a El País el conductor de ómnibus de la Línea 124 de Cutcsa, Domingo Ramos (56), quien fuera asaltado ayer por dos delincuentes en el barrio Casabó.

El guarda José Luis Pedreira (56) no tuvo tanta suerte. El tiro del segundo malviviente lo alcanzó en la clavícula izquierda y falleció poco después en el Centro de Salud del Cerro.

A las 15.10 horas de la jornada pasada, los dos rapiñeros se subieron al ómnibus de Cutcsa en la parada de las calles Burdeos y Carlos Pedré.

Ramos relató que uno de los delincuentes lo apuntó con una pistola mientras que el segundo trató de intimidar al guarda.

El funcionario de Cutcsa, al ver el arma, se abalanzó sobre el delincuente y ambos comenzaron a forcejear en el piso del vehículo.

Al observar que su compañero Pedreira estaba luchando con el rapiñero, Ramos frenó el ómnibus que, en ese momento, llevaba 20 pasajeros. "Quedate quieto o te quemo", le dijo el asaltante a Ramos, mientras observaba la lucha entre su colega y el guarda del ómnibus.

La puerta del coche estaba abierta. El delincuente y el guarda se cayeron por las escaleras y terminaron sobre el cemento de la calle Burdeos. En ese momento, Ramos escuchó el primer disparo.

El rapiñero que lo apuntaba giró su cuerpo y bajó corriendo del ómnibus, sin dejar de amenazar al conductor. En ese instante, Ramos temió por su vida y cerró los ojos. Tenía razón. Ya debajo del vehículo, el rapiñero disparó. El nerviosismo o la rapidez de la fuga, impidió que diera en el blanco.

En la tarde de ayer, varios funcionarios de Cutcsa se quejaban de que, mientras ocurría este robo en Casabó, en forma casi simultánea era asaltado otro ómnibus en Lezica.

DOLOR. Al ver a su compañero sangrando, Ramos y otra persona lo ingresaron en un taxi y lo llevaron hasta el Centro de Salud del Cerro. Un testigo, que estaba en la vereda, se acercó al conductor y le entregó el dinero que llevaba el guarda ultimado consigo. Ramos observó que los billetes estaban mojados y pegadizos por el agua de la cuneta.

Minutos más tarde, al lugar comenzaron a arribar ómnibus de Cutcsa. Uno de los guardas dijo al conductor que Pedreira había fallecido en el Centro de Salud del Cerro. Ramos quedó shockeado.

PLAN. La estrategia de los delincuentes era rapiñar el ómnibus en la parada de Burdeos y Carlos Pedré y bajarse en la siguiente. Uno de los atracadores, alias "El Henry, un menor de 17 años con varias internaciones en el INAU por rapiñas y hurtos, vive a unos 100 metros del lugar. La planificación del atraco era simple: robar la recaudación y correr hasta el rancho.

Detectives del Distrito Río de la Plata realizaron ayer varios allanamientos en Casabó, buscando a los dos delincuentes. También procuraban la pistola nueve milímetros corta utilizada para matar a Pedreira.

A sus amigos de Cutcsa, Ramos dijo: "no nos habíamos hecho ninguna seña con Pedreira para repeler el ataque. Nunca creí que mi compañero se iba a trabar en lucha pese a que estaba siendo apuntado con un arma". Después recordó que, cuando "nos robaron la otra vez, él me dijo que los ladrones ya no le iban a llevar el dinero".

Sin ómnibus por el homicidio

Hoy de noche, cuando partan las primeras líneas del horario nocturno, finalizará el paro de todo el transporte por la muerte del guarda de Cutcsa, José Luis Pedreira.

Mientras que Copsa parará hasta mañana. Los servicios vuelven a primera hora de ese día. Y los taxis retornan al trabajo a partir de las 16 horas de hoy.

El asesinato de Pedreira es el quinto homicidio que padece el gremio del transporte desde enero del año pasado hasta la fecha.

El 10 de enero de 2004, el chofer de UCOT, Arturo Silveira fue ultimado de un disparo por un rapiñero. Meses más tarde, el 4 de julio, el taxista Gerardo Rizzolo, de la Ciudad de la Costa, fue ejecutado de un balazo en la nuca en una playa de El Pinar.

El también tachero Julio Benítez apareció muerto el 2 de setiembre en un predio baldío a pocos kilómetros de La Paz, dentro del departamento de Montevideo. Mientras que el conductor de Raincoop, Edward Cal también fue ultimado de un disparo en la nuca en la madrugada del 15 de diciembre en El Pinar.

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