Bagdad - Los chiítas y su Alianza Unida Iraquí respaldada por clérigos se reunieron hoy para debatir a quién propondrán para el cargo de primer ministro.
En una reunión realizada en el centro de Bagdad, los grupos representados en la Alianza Unida Iraquí no lograron ponerse de acuerdo para reducir el número de candidatos de dos a uno. En cambio, tuvieron que lidiar con el surgimiento de un tercer candidato.
A fin de manejar el problema, los representantes del Partido Islámico Dawa, el Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak, el Congreso Nacional Iraquí y varios otros partidos políticos formaron un comité de selección de 21 miembros para decidir entre sólo dos candidatos.
Esos dos candidatos serán sometidos a una votación secreta entre los 140 miembros de la alianza elegidos para la Asamblea Nacional en las elecciones del 30 de enero.
Es probable que esa selección se realice el martes. La alianza recibió un 49% de los votos y ganó 140 escaños. Pero se necesita una mayoría de dos tercios 182 miembros para confirmar al próximo presidente, dos vicepresidentes, el primer ministro y su gabinete. La presidencia es en gran parte ceremonial y el verdadero poder recae en el primer ministro.
Después de decidir en la madrugada del lunes la formación del comité de selección, la alianza parecía estar dividida en tres campos.
Uno estaba a favor de Ahmad Chalabi, que en el pasado contaba con el apoyo de Washington y que algunos creen podría ganar la mayoría de votos si se realiza una votación secreta.
El segundo considera al líder del conservador Partido Islámico Dawa, Ibrahim al-Jaafari, como un candidato indiscutido.
Mientras que un tercero es encabezado por el líder del SCIRI y clérigo Abdel-Aziz al-Hakim, quien presuntamente le pidió a Chalabi que retirara su candidatura a favor del ministro interino de finanzas, Abdel Abdul-Mahdi, un candidato seglar que decidió la semana pasada no presentarse al cargo.
Según Ali Faisal del Consejo Político Chiíta, que reúne a 38 grupos políticos, al-Hakim prefiere a Abdul-Mahdi, en vez de Chalabi y de al-Jaafari. Chalabi quien fue visto saliendo de la oficina de al-Hakim el martes en la mañana dijo a The Associated Press que se siente "confiado" de que la mayoría de los miembros de la alianza están de su parte.
En una entrevista de la semana pasada con la AP, Chalabi dijo que tenía suficiente apoyo entre los 140 miembros de la alianza en la Asamblea Nacional como para derrocar a Jaafari.
Pero durante el fin de semana, algunos miembros de la alianza le habrían pedido que deje de lado sus aspiraciones, dijo Ali Faisal, del Consejo Político Chiíta, integrado por 38 grupos políticos chiítas.
Lo que tampoco quedaba claro era la posición que asumirá el hombre más poderoso de la mayoría chiíta de Irak, el gran ayatola Ali al-Sistani.
El clérigo, que vive en la ciudad santa chiíta de Nayaf, aún no ha manifestado públicamente a quién apoya.
AP