PUNTA DEL ESTE | M. GALLARDO
Un reconocido fotógrafo holandés, de paso por Punta del Este, terminó ayer en los estrados judiciales a raíz de la denuncia de un grupo de personas cuyos hijos integran el equipo de nado sincronizado del Campus de Maldonado.
Hans Neleman, reconocido artista plástico radicado en Nueva York, fue denunciado a raíz de una producción fotográfica que estaba realizando en el establecimiento deportivo, utilizando a los jóvenes como modelos.
El grupo de padres solicitó la intervención de la justicia penal y anoche el magistrado actuante decidió incautar unos dieciocho rollos de fotografías que eran propiedad de fotógrafo internacional, al tiempo que se sustanciaba una negociación para lograr un resarcimiento económico a los padres por el uso indebido de las imágenes de sus hijos.
Neleman —conocido por impactantes composiciones— también gestiona un banco de imágenes que se alimenta de imágenes de todo el mundo. Luego vende las imágenes para que diversas empresas corporativas o medios de comunicación las empleen en campañas publicitarias o con sus fines específicos.
La presencia de Neleman en el Campus inquietó a los padres que temieron que las fotogrías pudieran usarse indebidamente. Por eso concurrieron al juzgado a denunciar el hecho.
Ayer, luego de una extensa audiencia de varias horas en la que declararon los denunciantes, los jerarcas comunales y el propio Neleman —hubo que recurrir a un traductor público para poder contar con su testimonio— la fiscal Gabriela Fossatti pidió que se mantuviera la incautación del material en cuestión, y que pasara el expediente a su despacho para el estudio del mismo.
La medida estaba a consideración anoche de la jueza penal de 2 turno, doctora Lina Fernández.
Estas actuaciones, se informó, permitirán que las dos partes involucradas en este tema, padres y fotógrafo, busquen una solución amigable a la controversia. De las actuaciones se comprobó que el trabajo de este estudio fotográfico es artístico y no pornográfico.
A juicio de las magistradas actuantes, los denunciantes también tienen abierta la vía civil para poder preservar la imagen de sus hijos mediante la aplicación de medidas cautelares que aseguren sus derechos. Entre las medidas se encuentra el pedido de incautación de los materiales fotográficos tomados a sus hijos para destruir las imágenes en cuestión y la anulación de cualquier tipo de contrato que los mismos hubieran firmado sin conocimiento de los padres. Hasta el propio fotógrafo estuvo de acuerdo en destruir las imágenes y terminar con el asunto para poder regresar a su país cuanto antes.
PERMISO EN DISCUSION. Una fuente cercana a los denunciantes indicó que las fotos no fueron autorizadas por ellos y que en algunos de los casos los encargados de la producción le pidieron a una de las chicas que se metiera un dedo en la boca y que practicara algunas poses en malla de baño. Al mismo tiempo señalaron que las fotos podrían ser compradas por terceras personas y ser manipuladas para generar efectos pornográficos. Sobre este punto señalaron que el contrato que se les pretendió hacer firmar a sus hijos estaba redactado en inglés y que fijaba la jurisdicción de los tribunales de Nueva York para dilucidar cualquier conflicto posterior de intereses que se pudiera generar. Además, indicaron que entre las cláusulas del documento en cuestión se incluía la cesión de las imágenes de los chicos a perpetuidad a favor de los responsables de la producción.
la gente del campus. Los padres también se mostraron muy molestos con los responsables del Campus Municipal quienes no los pusieron al tanto de la situación: los padres los acusaron de ser los responsables de todo lo ocurrido. Los padres no descartan que se tomen medidas administrativas y civiles contra la administración municipal por lo que consideran un manejo irresponsable de la situación. El hecho se remonta a un mes atrás, cuando el representante de una agencia publicitaria montevideana se apersonó a las autoridades del Campus Municipal de Maldonado para solicitar el uso de las instalaciones para una producción gráfica. Los responsables del Campus lo aceptaron porque creyeron que era una manera de difundir el deporte.
Pero a la hora de puntualizar el contenido de la propuesta los responsables de la iniciativa expresaron a las autoridades municipales del Campus la necesidad de contar con deportistas locales que actuaran como modelos de la producción. Como el Campus Municipal no cuenta con planteles se los puso en contacto con el responsable del Club Campus, que funciona en el entorno del complejo deportivo. El arreglo incluyó el pago de 1.000 dólares en efectivo al Club Campus, y la entrega al complejo y a los propios deportistas de una copia de las imágenes obtenidas.
El plan de trabajo consistió en ocho horas de sesiones fotográficas repartidas durante cuatro días a partir de pasado 9 de febrero.
En la nota en cuestión los responsables de la iniciativa detallaron el plan de trabajo e incluyeron el pago de los mil dólares a favor de Club Campus por la contraprestación. Además, se entregó a los jóvenes un formulario, en inglés, para que estamparan su firma y dieran su consentimiento para el uso de sus imágenes.
Es común que fotógrafos independientes viajen por el mundo recolectando imágenes diversas a las de su propio país. Pero también se han denunciado muchos casos de abusos y de uso de fotos con fines pornográficos, lo que suele generar, con o sin razón según los casos, la alarma de los padres o familiares de los fotografiados.
Conflicto
El escándalo estalló cuando el pasado lunes Neleman comenzó con la producción de una serie de tomas al equipo de nado sincronizado. Enterados de la situación los padres protestaron de inmediato y en masa se dirigieron a la Seccional Primera de Maldonado donde radicaron la denuncia correspondiente. El trámite policial habilitó el presumario judicial que ahora está a cargo de la jueza Fernández y de la fiscal Fossati.
Los trabajos de Neleman pueden verse en la página web www.neleman.com