LOS científicos sostienen que si no se adoptan medidas para combatir el calentamiento global provocado por los gases de efecto invernadero, dentro de diez años "esas consecuencias (sequías, crecimiento del nivel del mar, falta de agua y alimentos) serán irreversibles a lo largo y ancho del planeta". La afirmación es sombría, pero fue formulada en el informe que se publicó hace unos días en el Reino Unido y que lleva la firma de académicos, empresarios, investigadores y políticos de varios países. Es la primera vez que se pone una fecha al límite cronológico de la contaminación ambiental, ya que nunca antes se había hablado del año 2015 como tope para los excesos que siguen cometiéndose en la materia.
SE llama calentamiento global "al incremento de la temperatura media de la atmósfera provocada por la actividad humana", pero conviene saber que ese incremento es producido por "la quema de combustibles, la deforestación y la ganadería" entre otras causas que aumentan la cantidad de gases de efecto invernadero, a raíz de los cuales la atmósfera retiene más calor y el planeta como consecuencia sufre un recalentamiento. El denominado efecto invernadero "es un fenómeno natural por el que la Tierra retiene parte de la energía solar que atraviesa la atmósfera", energía gracias a la cual es posible la vida sobre el planeta.
Claro que el calor de esos rayos del sol que cruzan a través de la capa atmosférica, debería volver al espacio y sin embargo en buena parte es retenido por los gases de efecto invernadero, determinando que aumente la temperatura sobre la superficie terrestre y que ese aumento produzca otros fenómenos, como el derretimiento de los casquetes polares y el consiguiente crecimiento del nivel de los océanos.
CORRESPONDE insistir en que las causas de la existencia de esos gases es en primer lugar la quema de combustibles, que como se sabe deriva del desplazamiento del inmenso parque automotor que circula por el mundo y del funcionamiento de las industrias que también utilizan combustibles contaminantes, como el carbón o los derivados del petróleo. A pesar de esa tenebrosa evidencia, algunos observadores afirman que "la contaminación producida por el consumo de tabaco ha sido medida y comparada con la contaminación por los gases de combustión del transporte, y se ha demostrado que la primera es más tóxica y es sin ninguna duda causante de más muerte y enfermedad, lo cual no excluye que se deba encarar el problema de la contaminación ambiental".
Quienes así opinan no han pensado quizás en las consecuencias catastróficas (incluidas enfermedades y muertes) que en el plazo de diez años tendrá la contaminación ambiental cuando sus efectos ya sean irreversibles, según indican los científicos. Y quienes se empeñan en otorgar al tabaquismo un papel protagónico en la degradación atmosférica, señalan que el tabaco tiene patrocinadores (que son las industrias del ramo) pero en cambio "nadie patrocina el sida o los accidentes de tránsito", afirmación en la que se omite el poderoso patrocinio mundial que tiene la industria petrolera, que está en la base misma de la producción y empleo de combustibles contaminantes. Casi todos los males de este mundo tienen sus patrocinadores.
PARA tener idea de la situación actual a escala planetaria, puede ser útil saber que con respecto a las temperaturas globales del año 1750 (es decir, antes del comienzo de la primera revolución industrial) tenemos hoy un incremento de 0,8 grados centígrados promedialmente.
Pero "si los niveles de emisión de dióxido de carbono siguen creciendo como hasta ahora, se espera que en diez años se llegue a los dos grados de aumento que se requieren (siempre con respecto a 1750) para alcanzar el punto de no retorno" al que presumiblemente podría llegarse en 2015.
EL informe que se dio a conocer en Londres se titula "Encontrando el desafío climático. Recomendaciones del equipo internacional de cambio climático", al pie del cual figura la firma de catorce expertos que fueron en su momento convocados y trabajaron a partir de marzo de 2004 por cuenta del Instituto de Investigación de Políticas Públicas de Gran Bretaña, el Centro para el Progreso Americano de Estados Unidos y el Instituto Australia.
"El calentamiento global es una bomba de tiempo que deberá ser desactivada lo antes posible", condición para la cual "los dirigentes mundiales deben reconocer que el tema del cambio climático es el mayor reto que enfrenta el mundo actualmente". Sin embargo hay países que no han refrendado el Protocolo de Kyoto. Así estamos.
Cepo comercial
Se anuncia que la DGI ha comenzado a realizar inspecciones en el Este, y ya ha dispuesto varias clausuras de negocios, con la consiguiente pegada del cartel en sus puertas, anunciando la clausura. Si el cierre se lleva a cabo por razones de higienes, de defensa de la población en su salud, está correcto que así suceda. Pero cuando el tema del cierre se produce por faltas de pagos, incumplimientos en la facturación, no inscripción en el BPS, es en realidad un cepo comercial. Similar al cepo automovilístico que se aplica en Montevideo. Porque en tiempo de buenos ingresos, un comercio no se debe clausurar por esas causas, sino que se le debe multar como corresponde y dejar que siga vendiendo y defendiendo la inversión, que poca o mucha, siempre se hace para abrir las puertas de cualquier negocio.
La DGI cumple una función importante. Y merece el respeto de la población. El tema está en el grado de penas que aplica. La clausura con semejante cartel en la puerta, por un problema fiscal o laboral, por cierto que "colabora" con el desprestigio del comercio que, a tres o seis días podrá volver a abrir sus puertas.