Monzón no informó a monseñor Cotugno

El futuro director del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), el sacerdote Uberfil Monzón, dijo ayer que el Arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, conocerá el próximo 6 de febrero, su decisión de formar parte del nuevo elenco de gobierno que asumirá en marzo y que hoy mantendrá la primera reunión formal con los futuros integrantes del Ministerio de Trabajo, para interiorizarse sobre la situación del INDA.

"Va a conocer el hecho consumado", subrayó Monzón al ser consultado por varias emisoras radiales y canales de televisión respecto a qué opinión tenían las autoridades de la Iglesia por el cargo que asumirá.

El sacerdote de 70 años, actualmente se desempeña como capellán del colegio Jesús María y es párroco de la capilla de Colinas de Solymar. En la Costa de Oro, Monzón atiende un merendero que alimenta a más de 80 niños carenciados.

Afín al Movimiento de Participación Popular (MPP), el párroco es amigo personal del futuro ministro de Ganadería, José Mujica y de la diputada Lucía Topolansky.

Asimismo el futuro ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, sostuvo que su fuerza política pensó "en un religioso" para asegurar "transparencia" en el ejercicio de la función, de manera de alejar sospechas en una dependencia cuyas anteriores autoridades han sido denunciadas ante la Justicia.

ENTREVISTA. El rostro, prácticamente desconocido de Monzón en la década de 1970, se conoció en forma masiva a través de la publicación de su foto en El País. El sacerdote fue detenido en Paraguay en 1971, acusado de tener vinculación con el Movimiento de Liberación Nacional (MLN), Tupamaros. El 27 de marzo de ese año, El País reprodujo una entrevista realizada por el periodista Daniel Herrera Lussich en Asunción, en la que el sacerdote asegura que no sufrió apremios físicos, pero describe la inquietud por su detención.

La entrevista al representante eclesiástico uruguayo, fue realizada bajo celosas medidas de seguridad en el Departamento de Policía de la capital paraguaya.

"Yo puedo decir que no he sido maltratado físicamente, pero nadie puede decir que está a gusto cuando se ve privado de la libertad, cuando no puede desplazarse hacia donde quiera. En una palabra, cuando se está cautivo", afirmó Monzón en la nota.

La prisión del sacerdote llevó a que representantes de la Iglesia se trasladaran a Paraguay para lograr la liberación, que finalmente fue concedida.

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