Bagdad - Un atacante suicida hizo detonar hoy un automóvil cargado de explosivos contra un puesto de control cerca de la sede del partido del primer ministro interino de Irak, hiriendo al menos a 10 personas, en un atentado por el cual asumió la responsabilidad una organización aliada con la red terrorista al-Qaida. Entre tanto, las autoridades anunciaron el arresto de un miembro de al-Qaida al que acusaron de organizar la mayoría de los atentados con vehículos cargados de explosivos ocurridos en Bagdad.
Varios proyectiles de mortero se estrellaron hoy contra un campamento de la Guardia Nacional cerca del Aeropuerto Internacional de Bagdad, mientras el estruendo de distantes explosiones reverberaba a través de la capital. No se informó de víctimas en el ataque con morteros.
El atacante suicida hizo detonar los explosivos en un puesto de control de la policía emplazado en un camino que conduce a las oficinas del Acuerdo Nacional Iraquí encabezado por el primer ministro Ayad Alaui. Entre los heridos había ocho policías y dos civiles, dijo el doctor Mudhar Abdul-Hussein, del hospital Yarmuk.
El ala de Al-Qaida en Irak dijo en un portal de acceso en la internet que "uno de nuestros jóvenes leones del regimiento suicida" llevó a cabo el ataque contra las oficinas del partido de Alaui, "agente de los judíos y de los cristianos".
Entre tanto, Sami Mohamed Ali Said al-Jaaf, lugarteniente del grupo de al-Zarqaui, fue detenido durante un allanamiento en Bagdad el 15 de enero, dijo el lunes el gobierno interino en un comunicado.
Al-Jaaf habría sido responsable por 32 ataques con vehículos cargados de explosivos que mataron a cientos de iraquíes, dijo el comunicado.
El sospechoso, "confesó haber fabricado aproximadamente un 75% de los automóviles cargados con explosivos usados en ataques en Bagdad desde marzo del 2003", dijo Thaer al-Naqib, vocero de Alaui, en un comunicado. Al-Jaaf fue "el más letal de los lugartenientes de Abu Musab al-Zarqaui", indicó el comunicado.
"El se atribuyó la responsabilidad por algunos de los ataques más despiadados contra fuerzas de la policía iraquí y contra jefaturas policiales".
Las autoridades también dijeron haber capturado a otros dos militantes vinculados al grupo de al-Zarqaui. Uno de ellos sería el jefe de propaganda de la organización, y el otro, arrestado en la ciudad norteña de Mosul, habría sido uno de los principales proveedores de armas de al-Zarqaui.
El domingo, en una audiograbación, al-Zarqaui declaró una guerra feroz contra la democracia y dijo que cualquiera que participe en las elecciones del 30 de enero, "será considerado un infiel" .
En una conferencia de prensa, varios dirigentes políticos de la Alianza Unida Iraquí, un grupo respaldado por clérigos chiítas, negaron que su propósito sea crear un estado chiíta al estilo de Irán. Hanin Mohammed Qaddou, un musulmán sunita que es candidato de la alianza, dijo que el tema de un gobierno religioso "no forma parte del programa y no figurará tampoco en el futuro cercano".
Los dirigentes de la organización política dijeron que no serán arrastrados a una guerra cvil buscando venganza contra insurgentes sunitas que han lanzado numerosos ataques contra la comunidad chiíta. El domingo en la noche, insurgentes destruyeron con explosivos tres escuelas que deberían haber sido utilizadas como centros de votación en la ciudad de Tikrit, sitio de nacimiento de Saddam Hussein.
AP