Guerra por torres de Punta del Este

| Con apoyo de inmobiliarios, vecinos lanzan dura campaña. Necesitan más de mil firmas para interponer recurso

EN LA LIGA. Con Punta del Este al fondo, los vecinos se juntaron ayer para ver detalles de la campaña 200x140
EN LA LIGA. Con Punta del Este al fondo, los vecinos se juntaron ayer para ver detalles de la campaña

MARCELO GALLARDO

Un movimiento de vecinos de Punta del Este comenzó a juntar firmas contra la reciente aprobación de quince grandes torres, todas de más de 20 pisos y por un valor superior a los 150 millones de dólares.

El grupo de vecinos critica la decisión de la Junta Departamental y sus principales líderes han deslizado sospechas acerca de la rápida aprobación que tuvieron los emprendimientos.

Reunidos en la víspera en la Liga de Fomento de Punta del Este, el conjunto de residentes analizó la presentación de un recurso que deje sin efecto la resolución valiéndose del artículo 303 de la Constitución (ver recuadro).

Este planteo local se suma a pronunciamientos contrarios ya emitidos por parte de la propia Liga de Fomento, las dos principales gremiales inmobiliarias, la Asociación de Amigos de La Barra y la Sociedad de Arquitectos.

Esta postura es apoyada por la bancada departamental del Encuentro Progresista y por Mariano Arana, arquitecto y futuro ministro de Medio Ambiente.

"No estamos en contra de nada ni de nadie. Estamos contra la falta de respeto a las normas. Y a la aprobación de estas torres, como si fueran arrastrados por algo a toda velocidad. En la península parece que las normas vigentes son las excepciones y las excepciones son la norma vigente".

Quien afirma estas palabras es Armando Sagasti, un conocido empresario inmobiliario y una de las caras visibles de este movimiento conformado contra las nuevas supertorres de Punta del Este.

"Cuando ni siquiera hemos podido resolver el tema del saneamiento en Punta del Este, cuando no hemos tenido solución al problema de los asentamientos, se sigue insistiendo con este tipo de planteos", agregó.

Sagasti advirtió que la aprobación de las torres continuará con un "círculo vicioso" para Punta del Este, que atraerá a mucha gente de fuera del departamento de Maldonado a instalarse en busca de trabajo. "Hay que ir despacio. Y recordar el boom de los años 70 y 80 que, por aprobar cualquier cosa, dejó muchos esqueletos de edificios sin terminar", comentó.

En especial, Sagasti calificó de "barbaridad" el edificio que se pretende construir pegado al puente ondulante de la Barra, el complejo en Portezuelo y el hotel en la Laguna del Diario. "Ahora resulta que si no se dan 23 pisos no se puede hacer un edificio. La inversión es seria cuando se respetan las reglas. Esas reglas también deben cumplirse para las personas que compraron en Punta del Este y les aseguraron que frente a su ventana no le iban a construir una mole de hormigón. Punta del Este no es hormigón. También están los pinos, el bosque", dijo el operador. Para Sagasti no se termina la industria de la construcción en Punta del Este si se tiran atrás estos proyectos. Dijo en tal sentido que en el último año se aprobaron 250 mil metros cuadrados de viviendas que no necesitaron ser aprobadas por la vía de la excepción.

Sospechas y acusaciones

El edil Ruben Toledo —cercano al candidato frenteamplista a la comuna, Darío Perez— sugirió que las excepciones financiarían indirectamente la campaña política blanca con miras a las municipales de mayo. La respuesta del legislador Javier Sena, no se hizo esperar e invitó a Toledo a demostrarlo en los estrados. Otra edil frenteamplista, Carmen Salazar, señaló ayer en Radio Maldonado: "sabemos que ediles blancos les están diciendo a los inversores que se presenten ahora porque a partir de mayo se les termina".

Los tiros cruzados también llegaron a los inversores y arquitectos involucrados en los proyectos. El arquitecto Carlos Libedinsky se enojó por las críticas de los inmobiliarios: "soy profesor de Ecología de la arquitectura y además tengo una obra en Punta del Este para defender. Esta polémica esta teñida de intereses corporativos y políticos", sostuvo. El reconocido arquitecto dijo además : "mi proyecto Garden Towers tiene 22 pisos y fue comercializado por inmobiliarios que hoy critican estos proyectos. No se de qué se quejan".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar