Roma - El ministro argentino de Finanzas, Guillermo Nielsen, afirmó hoy en Roma que su país no modificará la oferta de canje de bonos de deuda presentada hace unos días, e invitó a los inversores italianos a aceptarla.
Nielsen mantuvo un breve encuentro con la prensa al término de los días de estancia en Roma, donde se ha reunido con las asociaciones de inversores y los bancos italianos para explicar las nuevas condiciones de la oferta, reestructurada a la baja.
Unos 450.000 italianos destinaron parte de sus ahorros a adquirir bonos de la deuda cuyo pago las autoridades argentinas suspendieron a finales de 2001, por un volumen cercano a 14.000 millones de dólares.
Nielsen admitió que la oferta hecha por su gobierno no es buena para quien invirtió hace años, pero hizo hincapié en que es la única posible y que, en cualquier caso, no habrá otra, a pesar de que puede suponer hasta un 70 por ciento menos que la cantidad adquirida inicialmente.
Invitó a los ahorradores a adherirse a la oferta y negó que tenga en previsión contacto alguno con representantes del gobierno italiano. A este respecto, el ministro italiano de Economía, Domenico Siniscalco, compareció la semana pasada en la Cámara de Diputados, donde se mostró crítico con la oferta de reestructuración de la deuda argentina y dijo que estaba hecha "de mala fe".
Nielsen rechazó hoy esa acusación y apuntó que sería de mala fe si nuestra propuesta hubiera sido más alta, del 50 por ciento en lugar del 70, "porque entonces sería insostenible".
Sobre posibles presiones del gobierno italiano, solicitadas reiteradamente por las asociaciones de inversores locales, el ministro de Finanzas argentino dijo que "ésa es una cuestión únicamente italiana".
Manifestó que la oferta llega tras 67 reuniones con los inversores, lo que a su juicio demuestra que ha habido una negociación, lo que no quiere decir acuerdo, ya que la distancia entre las posiciones respectivas era muy grande.
Nielsen proseguirá esta semana su gira por Italia para mantener nuevas reuniones en Milán y Verona con los inversores italianos y con entidades bancarias de este país.
EFE